DIY-RECETA: RESPIGOS DE LAREDO

Hoy, como cada viernes, toca DIY y el de hoy es, además, de la "sección cocinillas" con un plato típico de mi pueblo, de Laredo ;)  Sí porque, aunque las más famosas son nuestras anchoas, los pejinos tenemos debilidad por otra comida, algo menos glamurosa, pero que a nosotr@s nos vuelve loc@s: los respigos.




¿Que no sabéis que son los respigos? ¿Y si os digo grelos o nabizas o, simplemente, hojas de nabo? ¿Os suenan ya? ¿Sí, verdad? Pues eso son los respigos, las hojas de los nabos, la parte "verde" de este tubérculo que en algunos sitios como Galicia sí que se aprovecha, pero en otros muchos sólo se utilizan como comida para el ganado. Nosotros en cambio, somos tan "nuestros" que lo hacemos justo al revés, nos comemos las hojas y le damos los nabos a las vacas ;)

Antes de seguir... aviso a navegantes. Esta receta es un poco más laboriosa que otras que hemos publicado y tampoco aprovecha sobras, como el Helado de Mazapán o los Montaditos Calientes, pero a su favor tiene que es cocina de temporada y un plato muy completo y económico, que también es importante, ¿no?

Además, también os cuento que es un plato con un sabor muy característico que, ya os digo, aquí nos encanta pero no gusta a todo el mundo. Los niños por ejemplo, no suelen ser muy fans... los míos sin ir más lejos, no lo son, por eso la receta de hoy va sólo con ingredientes para dos personas, pero bueno, nada serio, es un pequeño inconveniente que, como nos ha pasado a tod@s en este pueblo, se pasa con la edad ;)


Los ingredientes para dos personas son:

- Un manojo de respigos (aquí se venden así).
- Beicon o panceta de cerdo.
- Chorizo (aunque yo no tenía y he utilizado chistorra, un poquito sí que he aprovechado ;).
- 2 huevos.
- 2 dientes de ajo.
- Sal.
- Aceite de oliva.


Comenzamos recortando las puntas de las hojas y los tronchos (1). Después, lavamos las hojas. Aunque un manojo parezca poco, los respigos en crudo son voluminosos, ocupan mucho y además suelen tener restos de tierra, por eso es aconsejable lavarlos directamente en el fregadero (2).


Una vez que los tenemos bien limpios, los troceamos casi en juliana (3). Cuando ya están cortados, los metemos en una cazuela grande con bien de agua fría y los ponemos al fuego (4). Cuando el agua rompa a hervir, bajamos el fuego y los dejamos cocer unos 25 minutos.


Pasados esos 25 minutos, retiramos la cazuela del fuego, y echamos los respigos en un escurridor (5) y los aplastamos un poco con una cuchara de palo, para retirar el exceso de agua. En este punto, si consultáis por ahí más recetas veréis que hay discrepancias sobre cuántas veces han de cocerse los respigos. Hay quien opina que con una vez es suficiente, pero ante la duda, yo he consultado con mi Sra. Madre - ¿con quién si no? ;) - y ella me dijo que mejor cocerlos dos veces para que pierdan su amargor, así que eso hice. Después de escurridos, se vuelven a colocar en la cazuela, se vuelven a cubrir con agua y repetimos la operación anterior, es decir, los volvemos a poner al fuego y, desde que rompan a hervir, otros 25 minutos.


Ahora, otra vez como en el anuncio de las natillas... ¡repetimos! De la cazuela, otra vez al escurridor y, de nuevo, nos ayudamos con una cuchara de madera para quitar el agua (7) y esperamos a que se templen. A pesar de que ya los hemos escurrido dos veces, los respigos siguen teniendo agua así que, cuando ya no quemen, hay que seguir quitándoles el agua. La mejor forma es hacerlo con las manos, vamos cogiendo montoncitos, los vamos apretando y vamos formando bolas (8). Este paso, que parece una tontería es fundamental para el éxito de la receta.


Ahora que ya tenemos los respigos cocidos y sin agua, es el momento de pasar a la segunda parte de la receta. En primer lugar troceamos también el chorizo - yo, la chistorra -, el beicon o la panceta - depende de si lo preferís ahumado o no -, y el ajo (9). A continuación ponemos la sartén al fuego con un buen chorro de aceite de oliva y ponemos los ajos a dorar (10).


Cuando los ajos ya estén doraditos, añadimos el chorizo - o chistorra - y el beicon o la panceta (11) - ya veis el colorcillo que está cogiendo la cosa ;) -. Lo dejamos hasta que el embutido esté bien frito y, entonces, añadimos los respigos en esa misma sartén y lo rehogamos todo bien durante un buen rato para que se vayan mezclando bien los sabores (12).


Veréis que poco a poco los ingredientes se van mezclando hasta que tienen un aspecto parecido al de la foto (13). En ese momento, retiramos los respigos del fuego, los servimos en los platos (14) y le añadimos un poco de sal, ya sabéis, eso, al gusto de cada uno ;)


Ya sólo nos queda freír un huevo para cada ración (15) y colocarlo en el plato encima de los respigos (16). Si además conseguís que el huevo os salga con puntilla al estilo de mi abuela Tina, ya... mejor que mejor ;))



Ya os lo avisaba antes de empezar... éste es un plato que da un poquillo de trabajo pero al final sólo lo haces una o dos veces al año y de verdad que merece la pena probarlo. No os digo más que por aquí lo consideramos un lujo, un manjar casi casi comparable a las angulas aunque bastante más barato, jajaja ;D

Los respigos son perfectos para estos días de frío, 
así que espero que algun@ se atreva con la receta y me cuente el resultado.
¡Estaré encantada de leeros!

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

#DIARIODECOCARNAVAL: MÁSCARAS, CONFETI... ¡¡FIESTA!!

Hace tiempo que las chicas de #DiarioDeco no preparábamos un especial - ¿os acordáis de #DiarioDecoLove, #DiarioDecoSpring y #DiarioDecoSummer? - pero hemos empezado 2016 con fuerza y ya tenemos ganas de fiesta, así que... ¿qué mejor que montar una de las nuestras? Lo sé, lo sé, todavía no nos hemos recuperado de la Navidad y ya estamos pensando en más... pero el Carnaval ha llamado a nuestra puerta y como, si algo nos gusta a nosotras es recibir en casa, se la hemos abierto de par en par ;)

Mucha inspiración, muchos DIYs y unos cuantos puntos de vista diferentes... señoras y señores... 
¡¡aquí comienza #DiarioDecoCarnaval!!


Cuando se habla de Carnaval yo siempre pienso en el de Laredo - mi pueblo, claro ;) -, que, para mí y para el pregonero de las fiestas, es... "el mejor Carnaval del Norte de España". El pregonero, yo, y cualquiera, sabemos que eso no es del todo cierto, pero... la eterna rivalidad con nuestros vecinos del otro lado de la ría nos impide reconocer que ese título lo ostenta el Carnaval de Santoña que, además de ser Fiesta de Interés Turístico Nacional con sus murgas y su Entierro del Besugo, tiene un plus: desde los bebés hasta los ancianos, el pueblo al completo participa en la fiesta.  En fin... puede que nosotros no lleguemos a tanto pero, eso sí, por mi grupo de amigos, que no quede, y este año, como todos, cumpliremos con la tradición de juntarnos primero para "pensar el traje" y después, ya la tarde de Carnaval, para vestirnos todos juntos.

Precisamente esa tradición de mi grupo de amigos es la que me dio la idea para mi fiesta de #DiarioDecoCarnaval particular, porque pensé yo que ya que la cita iba a ser en casa... ¿por qué no organizar un photocall y un tentempié para que la diversión empezase desde ya mismo? Ya sabéis algo sencillo, que no  lleve mucho tiempo y sirva para pasar un rato divertido, pero claro... como casi siempre, me fui liando, me fui liando y al final, éste fue el resultado ;)


Lo primero que hice fue preparar el típico kit de fiesta que se utiliza en los photocalls: bocas, sombreros, ojos, bigotes, pajaritas, gafas... todo lo que pude dibujar y recortar que tuviera algo que ver con un circo. Una vez que los tuve todos montados, los pegué a unos palos... et voilà! Ya teníamos las máscaras DIY. El siguiente paso fue el confeti, no me daba tiempo a hacerlo yo misma, así que lo compré pero, eso sí, fabriqué unos lanza-confeti "handmade". Unos vasos de papel, unos globos y listo. En el post de hoy no va a dar tiempo pero el viernes de Carnaval tendréis un DIY en el que os explicaré cómo hacer ambas cosas paso a paso, tanto las máscaras como el lanza-confeti, ¡prometido!


Sólo nos quedaba montar el escenario del photocall. Pusimos la alfombra roja para recibir a los invitados y... bueno, la idea era recrear con cintas de papel la carpa de un circo en la entrada de mi casa pero, como veis en las fotos, entre la escasez de cintas que me encontré en el Asian Shop, los banderines que compré en su lugar, y el vientazo que soplaba el domingo por la tarde... la cosa nos acabó quedando más Feria de Abril que carpa de circo, jajaja, pero bueno... ¡sirvió!


Ya lo habéis visto... junto a las máscaras y los lanza-confeti pusimos unas palomitas, algún ganchito y algo para beber y, en cuanto llegaron nuestros amigos con sus niñ@s empezó la fiesta. ¡Nos lo pasamos genial posando en el photocall! Hasta mi niña que la pobrecita tenía fiebre se abrigó a tope y bajó para no perdérselo. Pero lo mejor aún estaba por llegar... cuando por fin descubrieron que aquellos vasos con un globo eran lanza-confeti... los llenamos, dimos la salida y... ¡se armó una buena! Todos disparando confeti y un montón de papelitos de colores volando por todas partes... Las fotos no le hacen justicia, fue chulísimo de verdad :)


Y diréis vosotros... ¡pero si aún no es Carnaval y éstos ya lo han celebrado! Pues sí, porque quedar para "pensar el traje" es el primer paso, ahora toca prepararlo y en 10 días nos volveremos a juntar todos en casa  para vestirnos y, claro está, volveremos a montar el photocall, a sacar las máscaras y los lanza-confeti, y volveremos a liarla, porque no creáis que lo han pasado bien sólo los niñ@s, al despedirnos el domingo alguno de los adultos también preguntaba: "¿para cuándo la próxima fiesta?".



Ellos tendrán que esperar hasta el día 6 de febrero, pero vosotr@s no, porque #DiarioDecoCarnaval ya ha empezado y tiene fiesta montada en todos los blogs de las chicas #DiarioDeco:









¡¡No dejéis de visitar las fiestas de mis compis de #DiarioDeco!!
Os aseguro que vais a disfrutar con todas sus propuestas ;)

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!
Y... ¡larga vida al Rey Momo! ;)

HOMETOUR: BOHO-CHIC CALIFORNIANO EN LOS ANGELES

Fundadora y directora de una agencia de marketing y eventos digitales llamada (No Subject); impulsora de la conferencia de mujeres empresarias Creative + Cultivate; y autora del blog de estilo de vida Some Notes on Napkins - algo así como "Algunos apuntes en servilletas"-,  Jaclyn Johnson es la propietaria de la vivienda que os mostramos en el hometour de hoy.

Ella, y las buenas vibraciones que desprende, se reflejan en el ambiente relajado y boho-chic de su casa de Los Angeles donde, a pesar de su origen neoyorquino, ha abrazado completamente el estilo californiano.


Su estilo en constante evolución se advierte claramente en esta casa en el que la mezcla de colores, telas y texturas es una constante. Fijaos si no en su rincón de trabajo, con esa mesa de espejo, la silla nórdica, y los adornos que van desde lo industrial a lo clásico pasando por piezas de los 80' - ¡ese radiocasette! -, después de verlo no es raro que Jaclyn se autodefina como una "friki de las texturas".

Adicta declarada también al DIY y a los mercadillos, las piezas retro y vintage son una constante en cada espacio de su casa. Desde el salón a la habitación, pasando por la cocina y, por supuesto, la entrada a la casa y ese patio trasero típicamente californiano qué tanta vida le da, todo está lleno de piezas encontrados en mercados de pulgas, tiendas benéficas de segunda mano e incluso en e-Bay.

De hecho, Jaclyn confiesa que cuando llegó a la casa su presupuesto era limitado que sólo se permitió derrochar en dos elementos: la estructura de la cama y la enorme mesa al aire libre típica de una gran finca, que ella decidió incluir en su pequeño patio. Sin duda... otro de los  aciertos de una casa marcada por los detalles. ¿Entramos?

















Qué queréis que os diga... desde la primera vez que vi esta casa y su estilo boho-chic pero, al mismo tiempo, tan californiano, no me canso de mirarla y pensar como Loquillo eso de "siempre quise ir a LA"...

¿Y vosotr@s? ¿Os apuntáis al California way of life

¡¡FELIZ SEMANA!!

DIY: CESTOS EN DEGRADÉ

No sé si a vosotr@s también os pasa, pero desde que ha empezado el nuevo año los fines de semana se me van de las manos casi antes de haber llegado... éste se presenta de lo más ajetreado: partidos de los niños, preparación de disfraces para Carnaval, DIYs y recetas pendientes de hacer para aquí para el blog... uff... ¡me agoto sólo de pensarlo!

Pero bueno, mientras eso llega...vamos con una propuesta de DIY muy apetecible para distraerte en un fin de semana de invierno en el que tengas un ratito para ti: unos cestos de madera en degradé que son en realidad mi último #DIY3BR, ya sabéis... buenos, bonitos, baratos y resultones ;)



Lo había visto en paredes, en muebles, en cestos... hacía tiempo que el efecto degradadado u ombre - que es la palabra francesa que nombra la tendencia y que no significa otra cosa que "sombra" - me estaba diciendo "pruébame", así que estos cestos de madera que llegaron a casa directos del súper y llenitos de mandarinas fueron la excusa perfecta para probarla (sí, nos gusta el reciclaje ;)

Para hacerlo, como es habitual en nuestros #DIY3BR, los materiales son reciclados o de esos que ya tenía por casa:


- 2 cestos de madera.
  *También puede hacerse con cestos de mimbre, cajas de madera o cualquier otro recipiente que sea de algún material poroso.
- Papel de lija de grano fino.
- Cinta de carrocero.
- Pintura plástica en un color.
  *Yo he utilizado un resto de verde mint.
- Un pincel o una brocha pequeña.



Como siempre, en primer lugar preparamos los materiales y los colocamos a mano para trabajar más rápido y fácil (1 y 2). Después, como casi siempre... hay que darle un poco a la lija (3). Lijar es siempre el paso más aburrido, pero es la mejor forma para que las superficies queden suaves y sin astillas, listas para trabajar con ellas.

Llega el momento de pintar y aquí... cada uno decide su "diseño" para el degradé, yo elegí hacerlo de arriba a abajo. Además, ya con el pincel en la mano, pensé que podía quedar bien pintar también el borde de los cestos por la parte de dentro, de forma que el exterior tuviera continuidad en el interior. Como por dentro sólo quería pintar el borde, coloqué un poco de cinta de carrocero para no salirme (4). Así, primero pinté los bordes por la parte interior (5) y luego los bordes de la parte exterior (6). En ambos casos,  lo hice con la pintura tal y como viene en el bote, sin diluir, para que esa fuera la parte más "oscura" de nuestro degradé.

Una vez terminados los bordes, justo debajo y sólo por fuera, pinté otra franja del mismo color, es decir, de nuevo con la pintura original, sin diluir (7 y 8). Cuando terminé con los ocho lados (cuatro por cada cesta), sumergí el pincel en agua para quitarle pintura, aunque sin quitarla toda (9), y pinté otra franja debajo de la anterior con esa mezcla diluida. En la foto del detalle podéis observar que la pintura queda más transparente y se ve claramente la diferencia con la parte de arriba. A continuación, aclaré de nuevo el pincel, esta vez sí, todo lo posible, y pinté la última franja que ya quedó prácticamente transparente (10).



Como podéis ver en las fotos, al ir pintando franjas de pintura sin disolver, con otras donde la pintura tiene más agua, se va creando ese efecto degradé que buscábamos. El efecto se nota desde el principio, pero después de unas horas de secado el resultado es mucho más chulo, así que... para verlo bien os va a tocar esperar un poco ;)

Y ya está, ¡tenemos nuestras cestas listas!, ya sólo nos queda llenarlas y seguro que enseguida encontramos con qué, lo que sobra en todas las casas son cosas para ordenar ¿verdad?



Ya sabéis que la máxima de nuestros #DIY3BR es aprovechar, y que por eso todos los materiales son reciclados o reutilizados, en este caso, además de las cestas de fruta, el tono base para el degradé el verde mint, es también un resto del que ya usé para el escaparate de primavera del año pasado, y también para mi mood-board otoñal. Bueno... lo he hecho por eso y porque ese tono queda genial en mi cuarto de baño, que es donde han terminado mis cestos llenos de toallas y detalles marinos :)

¿Qué os parecen? ¿Os gustan los degradados o preferís los colores sólidos?
¡Contadnos! Ya sabéis que nos encanta saber vuestra opinión ;)


**Con este post participo en el "Finde Frugal 109" de Marcela Cavaglieri**



**Y también participo en el "Best for Last 5" de Dr. Livinghome**



¡No os perdáis las ideas del resto de blogs participantes!

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

COLOR PANTONE 2016 (I):
ROSA CUARZO Y AZUL SERENIDAD, LA MEZCLA SUMA

Lo sé, voy un poco retrasada con el tema del post, seguro que la mayoría ya habéis leído sobre el tema en otros blogs de decoración o en revistas de moda, pero qué queréis que os diga... ¡no me puedo resistir! Quién sabe, igual algun@ de vosotr@s no habéis leído sobre el tema aún ;)

Y es que, si el año pasado Pantone sorprendía a todos eligiendo el "Marsala" como color del año, éste se ha desmarcado aún más eligiendo no uno, sino la mezcla de dos colores. La combinación del Rosa Cuarzo y el Serenidad (Rose Quarz y Serenity, en el original en inglés) es el Color Pantone 2016.



No sé si a vosotr@s os lo parecerá también pero yo fue verlos y pensar en Sony Crockett y Ricardo Tubbs, ¿os acordáis de ellos?. La mezcla de ambos colores me pareció totalmente ochentera y me hizo viajar directamente a "Miami Vice". Pero por retro que pueda parecer, a la hora de buscar inspiración ha resultado que el Rosa Cuarzo y el Azul Serenidad, igual que ya nos ocurrió en otoño con el "Dried Herb", son una fuente inagotable de inspiración totalmente actual, y no sólo en el aspecto visual.


Sí porque, os confieso que pensaba hablaros de cada uno de los colores por separado - y seguramente lo haga en próximos post - pero al conocer la razón por la que Pantone ha hecho por primera vez en su historia una doble apuesta de color, no puedo menos que sumarme a su filosofía y dedicarles este post conjunto.

Y es que, aunque en parte influida por la tendencia andrógina y unisex que vive el mundo de la moda en general, desde Pantone nos explican que "este enfoque más unilateral de color, coincide con los movimientos sociales hacia la igualdad de género y la fluidez, y con una mayor comodidad del consumidor con el uso del color como una forma de expresión". Sumándose a esta tendencia tan social como estética, en este 2016 ellos también apuestan por una generación de consumidores que tiene "los ojos más abiertos a los diferentes enfoques para el uso del color" y, sobre todo, "menos preocupación por ser encasillado o juzgado" por hacerlo.

No más rosa para las niñas y azul para los niños, esta simbólica mezcla del "abrazo cálido" del Rosa Cuarzo y la "fría tranquilidad" del Azul Serenidad nos llevan directamente a un estado de ánimo, a una actitud que transmite calma y bienestar.






Imágenes @ Pinterest.com

Ya os lo advertía... ochentera, con una estética muy Miami, pero, sin duda, cuando hablamos del Rosa Cuarzo y el Azul Serenidad, la mezcla suma.
 
¿Y vosotr@s? ¿Os atreveríais con la apuesta de Color Pantone 2016 para vuestra casa?
¿Lo harías en toda la casa como en este apartamento Lady Pop que vimos el año pasado?
¿O lo dejaríais sólo para alguno de los espacios?

¡¡FELIZ LUNES!!