INSPIRACIÓN DIY: MESITAS DE NOCHE

Otro viernes sin DIY propio... con lo bien que había empezado yo este 2015 :(
La verdad es que tengo varias cosas en mente, pero, a la tienda ha llegado un proyecto para la reforma de un local que se está llevando todo mi tiempo, el de trabajo y, me temo, el libre también, así que me paso el día pensando ideas y buscando info, y haciendo planos y más planos.

El caso es que, para seguir buscando ideas, colores, materiales a un precio asequible, etc., me paso la vida conectada, ¡hasta me voy a la cama con la tablet! (ya, ya, ya sé que no es tan raro pero creedme... en mí sí que lo es ;) Tanto que la otra noche pensé..."¡ufff!! el trabajo me persigue hasta la mesita!", y así... pensando en trabajos y mesitas me vino la inspiración.

MESITAS DE NOCHE + TRABAJO = MESITAS DE NOCHE DIY

¡Ya tenía tema para hoy! Ahora sólo faltaba buscar ideas de esas que me gustan a mi, ya sabéis, ideas 3B+R: Bueno, Bonito, Barato, y Resultón ;) Y, ¡las encontré! Ocho mesitas de noche DIY muy, muy fáciles de copiar para hacer vosotros mismos y darle un twist a vuestra habitación sin gastar mucho dinero.

Idea 1: con un cajón reciclado


Busca un viejo cajón que hayas desechado (mejor si es no muy grande o al menos con no mucho fondo), se trata de limpiar y lijar bien la parte interior que es la que utilizaremos como mesita, y pintar el frontal como más te guste. Puede ser un color en bloque, varios haciendo alguna composición geométrica, hacer un decapado tipo shaby-chic... Para mi, la opción de la foto, pintada únicamente con chalkpaint verde mint es simplemente perfecta. Después, sólo tienes que fijarlo.



Idea 2: con una caja de madera 


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Sólo necesitas una caja de madera tipo cajón de embalar - también  podrías hacerlo reutilizando una caja de fruta, aunque sería menos estable -. Si los colores de tu habitación lo permiten y la caja está limpia o puedes limpiarla lijándola, simplemente con eso ya tendrías tu mesita. Si no es así, puedes pintarla del color que más te convenga. El truco para que quede "distinta" es ponerla de cantocomo en la foto, dejando que los detalles sorprendan al asomarse a ella.

Idea 3: con bloques de hormigón


El cemento cada vez tiene más espacio en nuestras casas a través de suelos, encimeras y pequeños elementos decorativos, ¿por qué no llevarlo también a las habitaciones? Tan fácil como colocar dos bloques como pilares y un tercero como tapa. No sólo tendrás una moderna mesita gris sobre la que colocar tu lámpara, el vaso de agua y el despertador, sino que además, podrás aprovechar los huecos para colocar el resto de tus cosas como libros, revistas... 

Idea 4: con madera y cuerdas


Seguro que alguna vez habéis visto una mesita hecha con un columpio. Ésta mesita DIY le da una vuelta de tuerca a esa propuesta utilizando como superficie un corte de un tronco de madera al que se le han practicado tres agujeros. Tres cuerdas de algodón de un grosor medio la sujetan con un nudo tipo macramé que la atan a un gancho colgado del techo. Al ser un tronco, la madera en estado natural o con una simple capa de barniz, ya resulta decorativa.

Idea 5: con libros pintados


Apilar libros y ponerles encima una lampara no es ninguna novedad, incluso hay ocasiones en que, debido a la falta de espacio, es una necesidad, un guiño al almacenaje "creativo". En esta mesita la idea evoluciona, utilizando varios libros en desuso pegados entre sí y pintados luego en bloque. Si, como en la imagen, ponemos un libro para cada lado y utilizamos un color que resalte en la habitación (en este caso contra el suelo) el efecto es aún mejor. 

Idea 6: con maletas vintage


Dice el refrán que "un grano no hace granero pero ayuda al compañero", eso mismo pasa con las maletas utilizadas como mesita de noche. Para que quede vistosa y lo suficientemente alta, hacen falta varias maletas apiladas pero, ¿qué pasa si sólo tienes una? Sólo hay que ponerle patas. Puedes hacerlo atornillándolas directamente, colocándola sobre un taburete o incluso uniéndola a una mesita sencilla. En todos los casos el resultado es fantástico y mantiene todo su sabor vintage.

Idea 7: con un barril pintado


Sí, es lo que estás vienndo, un barril metálico típico de gasolinera convertido en mesita de noche. Pintado de un color en bloque sobre el que después podremos pintar con otro color el motivo que queramos. ¿El resultado? Una mesita generosa, con mucho espacio para dejar todas tus cosas y un toque industrial que dará una imagen rompedora a cualquier habitación. El punto de dulzura lo pones tú con el motivo con el que la adornes.

Idea 8: con un tronco y ruedas


Un tronco de la altura que necesites para la cama donde lo vayas a usar, y unas ruedas - cuatro como en la foto, o incluso con tres también valdría - ¡no necesitas más! Después únicamente tienes que lijar y barnizar un poquito la parte superior para que no rasque ni se trabe con nada y ya está. Y si la prefieres un poco más "escandinava" sólo tienes que retirar la corteza y pintar el tronco completa o parcialmente.

Como veis casi todas las mesitas tienen algo de reciclaje y reutilización que las hace, además de bonitas, más ecosostenibles y baratas que una nueva. Eso por no hablar de la personalidad que una de estas mesillas da a cualquier habitación, alejándola de la típica "habitación en serie".

Ahora que lo pienso... tengo que empezar a plantearme cambiar la mía ;) 
¿Y vosotros? ¿Os lo habéis empezado a pensar después de ver estas ideas?

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

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"COLCHAS DE VERANO" REIG MARTI 2015

No sé si habréis visto ayer las noticias - imagino que hoy serán parecidas - con esas espectaculares imágenes de las olas, el viento y la lluvia que tenemos por aquí... no es que se resista a llegar la primavera, es que no tiene pinta ni de asomar en una buena temporada aún.

A pesar de eso - y, a veces para nuestra desgracia - en una tienda, el paso de las estaciones no lo marca ni el tiempo ni el temporal, sino la llegada de las nuevas colecciones. Y así, sin que el tiempo acompañe pero puntual como cada año, a la mía ha llegado la colección de colchas de Primavera-Verano 2015 de Reig Marti.




Éstas colchas, que por aquí llamamos "de verano" - en primavera seguimos tirando de edredón, me temo ;) -  son muy  populares aquí en el norte porque son muy raras las noches que podemos permitirnos el lujo de dormir sólo con la sábana.  Por aquí no hay cama sin su "colcha de verano", de ahí que en la tienda siempre andemos atentos a las novedades. 

Y, si el año pasado los diseños tenían un toque college y americano, con escudos, barras, estrellas, y una gama de color que se movía entre el rojo, el blanco y el azul, con alguna concesión al gris y al denim, este año se vuelven un poco más femeninos, eso sí, sin llegar a la cursilería.

Ya desde los motivos gráficos notamos la diferencia - este año son espirales, rayas o lunares desiguales - pero es en el color donde la tendencia cambia completamente. Combinaciones varias, con tonos más vivos y brillantes, como el naranja, el turquesa o el verde oliva, mezclados con algún azul marino - inevitable en verano -, y con algún morado - éste simplemente inevitable cuando hablamos de colchas, temporada tras temporada -, y todo ello sobre fondos claros, como manda la estación. 





Fotos @ Reig Marti

Y, como siempre me gusta remarcar, todo esto es Made in Spain. Porque desde Reig Marti, como siempre han hecho, con o sin crisis, siguen apostando por el diseño y la innovación tecnológica para conseguir un producto de calidad que en su totalidad - desde la preparación de las materias primas hasta su confección y empaquetado- se lleva a cabo en la propia empresa. 


¿Y vosotros?
¿Tenéis ya ganitas de buen tiempo para cambiar la ropa de cama?

¿O sois de los que disfrutan a tope del invierno?

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

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CASAS DE CINE: MÁS ALLÁ DE LA PANTALLA

Quienes escribimos un blog andamos siempre buscando la inspiración y, a veces, la encontramos en lugares insospechados. Para el post de hoy yo la he encontrado en la noche de ayer, la noche más cinematográfica del año, con permiso de nuestros Goyas. Por eso esta mañana quiero recordar a unas secundarias (a veces incluso protagonistas) de lujo que anoche no pasearon por la alfombra roja, ni fueron nombradas en la ceremonia, pero que son parte fundamental del éxito de cualquier producción cinematográfica: las casas de película.

Foto original @ Merkactiva.com

Tan importantes son, que la expresión "casas de cine" lo dice todo. Son las casas soñadas, esas que vemos y pensamos aquello de "quién viviera ahí", casas que, quienes vivimos por y para la decoración, hemos redecorado mil y una veces en nuestros sueños.

Para el pequeño homenaje a estas estrellas de hoy he elegido tres casas habituales del cine que tienen otra cosa en común, su autor. Todas ellas son obra de John Lautner, arquitecto estadounidense discípulo de Frank Lloyd Wright (soy muy fan de Wright así que no es raro que me guste tanto Lautner), que como él apostó por una arquitectura integrada en el medio aunque, para marcar las diferencias con su maestro, en lugar de arquitectura orgánica, él prefería definir su obra como arquitectura real o arquitectura viva.

Ya que la cosa va de cine, vamos a ordenar las casas según la fecha de estreno de la película, que fue cuando se descubrieron al gran público. Por tanto, Sras. y Sres., acomódense en sus asientos, hoy tenemos programa triple.


Diamonds Are Forever - Diamantes para la Eternidad (1971)
CASA ELROD (1968)


No era el agente más famoso al servicio de Su Majestad, sino su enemigo de turno, el villano de la séptima película de James Bond, dirigida por Guy Hamilton y protagonizada por Sean Connery, quien vivía en la Casa Elrod. Construida en 1968 en Palm Springs, Coachella (California) sobre un terreno escarpado con vistas al Monte San Jacinto, en su día la calificaron de ultramoderna, 45 años después, aún con cierto toque retro, no ha perdido en absoluto su aspecto vanguardista.




Fotos @ HomeDSGN.com

Podéis leer más cosas sobre la Casa Elrod, visitando WikiArquitectura (en español) o HomeDSGN (en inglés).


The Big Lebowski - El Gran Lebowski (1998)
CASA SHEATS-GOLDSTEIN (1963)


Inmerso en la búsqueda de su querida alfombra, El Nota, el indescriptible protagonista de El gran Lebowski creado por los hermanos Cohen, llega a la Casa Sheats-Goldstein, lugar de residencia de su homónimo millonario. Esta vivienda-cueva construida en 1963, en la que Lautner no sólo diseñó la casa, sino también todos sus interiores, muebles, alfombras e iluminación, se levanta sobre una ladera de piedra arenisca en Beverly Hills, Los Ángeles (California). Su espectacular mirador de cristal con el que la casa parece abrazar la naturaleza y el paisaje, se ha convertido en un símbolo arquitectónico.




Podéis leer más cosas sobre la Casa Sheats-Goldstein, visitando WikiArquitectura (en español) o Faustian Urge (en inglés).


A Single Man - Un Hombre Soltero (2009)
CASA SCHAFFER (1949)

Quizá por su reducido tamaño en comparación con las anteriores (sólo dos habitaciones), la Casa Schaffer no es la residencia del malo de la película, sino el hogar del protagonista de "Un Hombre Soltero", dirigida por el diseñador de moda Tom Ford. Diseñada al parecer para la madre de uno de sus empleados, fue construida en 1949 en las Montañas Verdugo en Glendale (California). Hecha con madera de secuoya y cristal, la casa se abre al bosque de robles que la rodean en una comunión con la naturaleza tal que parece una versión única y definitiva de una cabaña en un árbol.





Podéis leer más cosas sobre la Casa Shaffer, visitando OldSkull (en español) o el Huffington Post (en inglés).

John Lautner definía sus obras diciendo: “Mis clientes son todos individuos con bastante personalidad, si no, no vendrían, simplemente harían lo que el “status quo” impone, lo convencional. Mis soluciones no son en absoluto convencionales”. 

Vistas las tres protagonistas de nuestro post de hoy, todas ellas cumplen esta máxima. Como bien dice su creador, no son casas en absoluto convencionales, son casas de película.

¿Y tú? ¿Le darías a John Lautner el Oscar de arquitectura? 

¡¡BUEN LUNES!!

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NUEVA VIDA DIY PARA LOS TAPETES DE LA ABUELA

Estoy segura que si os digo que penséis en los tapetes de la abuela lo primero que os va a venir a la mente son esos pequeños mantelitos de ganchillo (o crochet, no sé cómo lo llamáis) colocados debajo de cada figurita, portaretrato o cenicero del salón de nuestras abuelas. A mí, además de esa imagen, me viene otra, la de los tapetes olvidados hace años en el altillo de la tienda, ahí donde van quedando todas esas cosas que pasaron de moda pero yo me resisto a tirar, me pasa un poco como a Julia y Yenia, mis amigas de "Retro y con encanto", que a todo le veo un "algo" ;)

El caso es que, andamos últimamente inmersos en una pequeña renovación en la tienda - empezamos con el escaparate y ahora estamos con la parte interior, como es muy DIY vamos despacito - y así, reordenando unas cosas y buscando otras, hace unos días me topé con unos cuantos tapetes y claro, inmediatamente empecé a pensar aquello de "algo se podrá hacer con ellos", y me puse a buscar ideas... En nada ya había encontrado varias: lámparas, cortinas, adornos para bolsas o ropa... pero entre todas las ideas hubo una que me conquistó. Una de esas ideas DIY de las que tanto me gustan, súper sencilla y muy resultona ;)



El genial trabajo que vais a ver es de Catalina Therrien, jefa de redacción y crafter de la revista Style at Home que, en una de sus propuestas, moderniza los tapetes de su abuela colocándolos en bastidores de bordado. Los tapices resultantes parecen copos de nieve sobre la pared.

De hecho, la idea era enseñaros mis propios tapices, había lavado los tapetes y los tenía listos para empezar, pero al final no he podido encontrar unos bastidores a mi gusto, así que - ya me perdonaréis - hoy sólo os enseño la idea y prometo llevarla a cabo más adelante. De momento, vamos con la explicación ;)



Pasos a seguir:

1. Busca un bastidor de bordado que sea ligeramente más pequeño que el tapete que tengas. Si consigues más de uno y de distintos tamaños, el resultado es aún más chulo.

2. Desatornilla el bastidor para separar sus anillos. Centra el tapete en el anillo interior y ve tirando de él para que se vaya tensando. Cuando lo tengas listo, desliza con cuidado el anillo exterior y aprieta bien la roseta del tornillo.

3. Una vez que el tornillo esté bien apretado y el tapete completamente tenso, corta el exceso de tapete con unas tijeras bien afiladas. Es importante que el tapete esté bien tenso, porque si hay un mínimo de margen una vez cortado el  exceso, se podría deslizar entre los anillos y arruinar nuestro trabajo.

¡Y ya está! De viejos tapetes a preciosos nuevos tapices, listos para darle un toque rústico-romántico a tu pared ;)



Como os decía más arriba, lo ideal es conseguir tapetes con distintos dibujos y tamaños para que la composición quede más vistosa sobre la pared. Si lo lográis el resultado os puede quedar así de bonito.



Fotos originales @ Ryan Brooke/TC Media para Style at Home 


¿No os parece ideal? ¿Y era fácil, no?  Si os ha gustado ya sabéis, 
¡todo el mundo a buscar los tapetes de la abuela y manos a la obra!

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!! 

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EN CASA DE TAMAR - CAPÍTULO 1: EL SALÓN

Éste que veis es el salón de Tamar, una clienta y amiga de la tienda que ha tenido el detallazo de compartir con nosotros las fotos de su estupenda casa. De hecho, el apartamento tiene tantos detalles que me gustan que he decidido dividirlo en las distintas partes que lo componen para poderle dedicar a cada una el tiempo y el espacio que merecen ;)




La decoración ha corrido totalmente por su cuenta, nosotros sólo hemos participado en las cortinas que sí llevan el sello López García (¡y a mi que me encantan en esos ventanales tan enormes!) pero, como os decía, los detalles me gustan tanto que tenía que enseñároslo para que vierais este ejemplo de un gran ambiente, conseguido con una decoración minimal y eligiendo bien los colores y elementos.

Nada más entrar observamos dos cosas: por un lado no hay ningún muro que divida este espacio - la entrada, el comedor y el salón comparten un espacio único-, por otro los techos son muy altos. Esto se debe a que el apartamento está en el último piso del edificio, y en la construcción se respetó la altura total del tejado, lo que, unido a la falta de paredes, le da al salón un aire de loft.

Desde el principio Tamar tenía muy claro que había que aprovechar toda esa luz, y por eso decidió que "el color" del apartamento sería el blanco, y no solo en techos y paredes, la casa debía ser como una caja de luces, por eso su primera mejora fue cambiar el suelo original por otro de madera en color blanco. Y esa premisa, la de la luz inundando cada rincón, fue la que marcó el resto de la decoración del salón.

Para empezar, para separar los ambientes se colocó como divisor una estantería abierta también en color blanco. De esta forma, no sólo se consigue crear un hall de entrada lleno de luz (no se desaprovecha ni uno de los rayos de sol que entran por ese enormes ventanal), sino que además se dota de privacidad a la zona de comedor y se aumenta la capacidad de almacenaje de la casa. Todo ello, además, dando personalidad a ambas zonas. 





La zona del comedor "escondida" tras la estantería, sigue la línea cromática con una mesa redonda blanca. En una elección muy acertada, para las sillas ha optado por un modelo transparente, estilo Louis Ghost, inspirado por Philippe Starck que, sin que se produzca una ruptura total (eso se queda para los detalles en turquesa como ya estaréis adivinando), sí que marca un punto y seguido en la línea cromática manteniendo al mismo tiempo la luminosidad del rincón.

Y es que, insisto una vez más, la luz juega un papel fundamental en este salón a pesar de que toda la estancia tenga un único ventanal. Por eso, además de su gran altura, a la hora de vestir las ventanas, también ha sido importante la elección de la tela del visillo - un tejido con caída, pero bastante transparente - y del tipo de barra, en madera blanca y con argollas.




Mueble para la tele, mesa de centro, sofá de cuero... el todo al blanco por el que apuesta Tamar, hace una concesión al color en la zona de televisión, con la pared trasera pintada en un intenso turquesa haciendo ángulo con otra decorada con un papel pintado con fondo gris y grandes motivos geométricos en gris más oscuro y, de nuevo, turquesa.

Esa pared empapelada, no sólo otorga importancia a una zona que de otra forma quedaría como un espacio vacío en medio del salón (seguramente terminaría cargado de fotos o imágenes inútiles dado nuestro habitual horror vacui con este tipo de pared), sino que además, su guiño al gris y al turquesa sirve como nexo de unión con el resto de elementos decorativos que dan personalidad a la estancia: alfombra y plaid del sofá en gris; y los cojines, la vela sobre la mesa del comedor, y la fila inferior de los cajones de almacenamiento de la estantería divisoria, en turquesa.

Como en aquella trilogía de Krzysztof Kieślowski de los 90, la película del salón de Tamar podría titularse así, "Tres colores": blanco, turquesa y gris.



@ Todas las fotos del post son cortesía de Tamar, la propietaria del apartamento.
¡¡Gracias!!
**Para ver bien los detalles pinchad sobre ellas**


Cerramos el capítulo 1 de "En casa de Tamar", pero la historia no acaba ;) 
¡No os perdáis los siguientes episodios!

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

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CHIMENEAS: CALOR DE HOGAR

No sé si será porque las últimas semanas me ha invadido el espíritu de San Valentín, o si es por el invierno y la ola de nieve, lluvia y frío que arrastramos desde hace semanas por aquí arriba... el caso es que este fin de semana me ha dado por pensar en qué bien estaría yo delante de una chimenea. Y, como suele pasar, a falta de fuego que alimentar... le di a la imaginación. ¿El resultado? Un montón de chimeneas para disfrutar del calor de hogar.

Totalmente integrada en la pared, moderna y funcional.

Reconozco que, imbuida como estoy por el espíritu nórdico que inunda los blogs de decoración y muchas revistas, en mi selección de chimeneas soñadas de hoy, febrero de 2015 (quién sabe mañana ;), hay mucho color blanco, y mucha línea pura, pero... no sólo de blanco vive una, también le he dejado un huequito al negro, al gris y hasta se me ha escapado por ahí una pincelada de color.

Pasen conmigo al salón....o la cocina, o la habitación, o al pasillo, arrímense a las brasas. Sras. y Sres. el fuego está encendido ;)

Chimenea y leñera, a modo de división en una cocina-salón abierta.

Chimenea de cristal con leñera incluida, en una zona de paso.

Un toque de color en amarillo vivo marca el lugar donde se guarda el fuego.
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Junto a la ventana, chimenea y leñera se funden con el paisaje.

Chimenea externa de metal, en tono gris, combinando con el resto de la decoración.

La chimenea metálica negra contrasta con el blanco de interior y exterior de esta habitación.

Chimenea de cemento, que sigue la línea de colores naturales de este comedor.
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Protagonista absoluta del espacio, chimenea negra externa.

Chimenea colgante negra, contrapunto perfecto al blanco de paredes, suelos y techos.

Aire navajo en la decoración, reforzado con la chimenea externa en forma de tepee.

El resto de la decoración renueva esta chimenea tradicional con frontal en madera.

Una pieza singular, chimenea-calefacción tradicional de estilo escandinavo.

¿A que con tanta chimenea el lunes parece ya un poco menos frío?
Yo, desde luego, sueño con una ahora mismo...  ¿y vosotr@s? 
¿Tenéis chimenea en casa? ¿Os gustaría tenerla? ¿Por qué estilo os decantaríais?

¡¡FELIZ (Y CALENTITA) SEMANA!!

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