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DIY: TIESTOS COASTAL

Si hay algo que no cambia aquí en el blog sea invierno, primavera, otoño o verano, eso es que los viernes toca hacer cosas con las manos, bien sea una receta como nuestra tortilla rellena de la semana pasada, bien sea un DIY, preferiblemente de los que nos gustan: buenos, bonitos, baratos y resultones.

Hoy vamos con uno de esos #DIY3BR, la actualización de unos jarrones que teníamos olvidados por ahí, y que vamos a convertir en unos preciosos tiestos de estilo coastal perfectos para la decoración veraniega. ¿Os apuntáis?


Diréis vosotr@s - y con razón - que me ha dado por el estilo coastal, pero es que desde que descubrí las posibilidades de la cuerda cuando actualizamos aquellas viejas pantallas de lámpara, estoy totalmente enamorada, y si a esto le sumamos la inspiración para utilizar conchas marinas que recopilamos para la fiesta de #DiarioDeco23, el resultado no podía tener otro estilo que el resultado de mezclar ambas ideas ;)


Como nos gusta el reciclaje, esta vez echamos manos de este conjunto cerámico olvidado en el fondo de una estantería del almacén de la tienda que, no es que fuese feo, pero sí necesitaba un cambio, algo que le diera un poco más de estilo, así que con la idea de la cuerda y las conchas en la cabeza, me puse manos a la obra.


Como siempre empezamos con los materiales, que en este caso son bien sencillos:

- Piezas cerámicas (pueden ser jarrones, tiestos...)
- Pintura en espray (en mi caso blanco, para lograr el estilo coastal)
- Un rollo de cuerda
- Conchas marinas
- Silicona caliente

Y, como siempre, con todo listo empezamos con el paso a paso:


Como siempre que utilizamos pintura en espray, esta vez también he utilizado mi famosa "cabina de lacado", jajaja, ya sabéis... la caja de cartón que tenemos preparada para estas ocasiones ;) Colocamos la pieza cerámica sobre algún elemento que la mantenga en alto - yo he utilizado un bote que tenía por ahí, pero vale cualquier otra cosa -  de forma que a medida que vamos aplicando la pintura en espray podamos ir girando la pieza. Como siempre, el número de manos de pintura dependerá de la pieza que utilicéis de base y del color que queráis conseguir, en este caso yo le he dado dos manos de pintura blanca a los tiestos para que quedasen perfectamente cubiertos.


Una vez que las piezas están pintadas y que la pintura está bien seca, comenzamos a colocar la cuerda. Igual que hicimos en las pantallas, hay que ir aplicando la silicona caliente y poco a poco ir pegando encima la cuerda. En este caso, no queríamos cubrir toda la superficie sino que la cuerda sólo es un detalle decorativo, por lo que le dimos sólo unas pocas vueltas - alguna menos en la pieza más bajita y alguna más en la más alta -. Aunque la silicona seca muy rápido, antes de seguir conviene que esperemos un poquito - con una media hora es suficiente - para evitar que se nos mueva la cuerda al manipular las piezas en el siguiente paso.


Por último, es el momento de darle el toque veraniego definitivo: toca añadir las conchas. Para eso, igual que hemos hecho con la cuerda, utilizamos la silicona caliente para pegar las conchas a las piezas. En mi caso, yo he optado por poner conchas de formas y colores variados sin ningún orden preconcebido, pero si os gusta más, también podéis elegirlas de tamaño y color similares para darle más igualdad al conjunto, como siempre... cada uno a su gusto ;)


¡Ya está! Nuestros tiestos de estilo coastal están terminados. No sé qué os parecerá a vosotr@s pero viendo juntos el antes y el después yo creo que el cambio les ha sentado realmente bien, ¿no os parece?

Ya os advertía al empezar que el de hoy era un auténtico #DIY3BR, y es que...
un par de manos de pintura, un poco de cuerda y unas conchas dan para mucho. 
¿Y vosotr@s? ¿Tenéis algún DIY en mente para el verano?

**Con este post participo en el "Finde Frugal 130" de Marcela Cavaglieri**


¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

DIY: SUJETA LIBROS ACTUALIZADOS CON PINTURA DE TIZA

Con retraso, eso sí, pero os lo contaba el martes... aquí en el blog ya ha empezado el verano, y no sólo por la fiesta de #DiarioDeco23, que también, sino porque desde ahora hasta octubre más o menos, publicaremos sólo dos días por semana. Eso sí, aunque hayamos ajustado nuestro horario, los viernes son siempre viernes, y los DIYs y recetas no van a faltar a su cita semanal ;)

Además... aunque esta vez no es exactamente para tod@s l@s que seguís el blog - no me lo tengáis en cuenta ;) - sino para una seguidora en concreto, el DIY de hoy viene con sorpresa para mi amiga Marta, que fue la que hace mucho, mucho tiempo me trajo estas dos piezas para ver qué podía hacer con ellas y, hoy por fin - bueno, o mañana o pasado, cuando lea el post... -  va a descubrir que ya están listas.

Así es como hemos actualizado unos sujeta libros de los 70's para adaptarlos al siglo XXI ;)


La verdad es que la idea viene de muy lejos... Marta es una loca de los libros - dice que a ella le abrigan, tal cual - el caso es que dada su afición, todo elemento deco que tenga que ver con ellos también llama su atención y por eso mismo, a mí no me extrañó nada cuando un día se presentó en la tienda con estas dos piezas al grito de "los he visto en un blog de esos que tú sigues y yo los tenía en casa desde siempre... ¿me los pintas?"

Ese blog era ni más ni menos que "Vintage & Chic" y las piezas a las que se refería eran unos sujeta libros idénticos a los que nos ocupan. Leticia, su autora, contaba que las piezas eran un regalo que hacían hace muchos años con los pedidos del Círculo de Lectores y ella, con esa maestría suya para darle nueva vida a cualquier objeto, había decidido renovarlos pintándolos en colores fuertes - naranja y fucsia creo recordar -. De esto hace mucho ya, de hecho en la tienda de "Vintage & Chic" aún tienen las piezas disponibles, pero ya no están aquellas que Marta vio... y es que hablamos de cuando yo empezaba en esto del blog y vamos para cinco años... (¡qué fuerte!).

El caso es que a Marta le encantan esos colores vivos para decorar: naranjas, rojos, azules, verdes... pero yo soy más clásica y sigo pensando no sólo que cuesta más combinarlos, sino que además te cansas antes de ellos. Así que, como en su día me dijo aquello de "tú del color que quieras, ponlos bonitos y ya", pues, aunque sea cuatro años después... eso he hecho ;) Al principio estuve dudando si utilizar el mismo blanco que usé para renovar el espejo, pero después pensé que, a ella le iba a parecer un poco soso, así que aposté por el verde mint que sé que le gusta mucho, así que creo que acertaré... 


Los materiales que hemos utilizado son: los dos sujeta libros de los 70's que mi amiga tenía en su casa, un poco de pintura de tiza, cera, un pincel y un trapo de algodón.

Y con todo listo, empezamos con el paso a paso:


Como siempre os digo, lo bueno de la pintura de tiza es que no hace falta lijar, así que les quitamos el polvo a Sus Majestades con un pincel, y podemos aplicar la pintura directamente sobre la figura. Ya veis que el cambio es asombroso... en negro parecen tan serios y oscuros, que cuando les aplicas este verde provence su aspecto cambia totalmente, ¿no os parece?


Una vez que los tenemos pintados, los dejamos unas horas para que la pintura seque bien y, a continuación, les aplicamos la cera con el pincel y, de nuevo, lo dejamos secar, esta vez unas 48 horas para asegurarnos. Pasado ese tiempo, pasaremos un trapo de algodón - para que no deje pelos - de forma que salga el brillo y resalte el color que hemos aplicado. Como os contaba cuando hicimos las sillas para el comedor de Quique y María, con este paso no sólo protegemos la madera y la pintura, sino que además, después son más fáciles de limpiar. 



Ya está. Nuestros Reyes están listos para volver con su dueña y sus libros, y además, con reciclaje y aprovechamiento, ¿alguien da más? Un auténtico #DIY3BR, bueno, bonito, barato y... ¡muy resultón! Me gusta tanto cómo han quedado que, más que escondidos entre libros, yo los pondría de adorno y bien a la vista ;)

¿Qué os parece el resultado? ¿Hemos conseguido adaptarlos a este siglo? 
Ya os contaré lo que opina Marta....

Y con ellos me voy a visitar a Marcela y su Finde Frugal, te vienes?

**Con este post participo en el "Finde FRugal 128" de Marcela Cavaglieri**

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

DIY: FLOREROS EN BLANCO Y NEGRO

Después de nuestro paseo por #CasaDecorMadrid2016 del pasado miércoles, volvemos a nuestra rutina semanal y, como vuelve a ser viernes, y la semana pasada tocó receta, ésta toca un DIY.

En esta ocasión reciclamos los vasos de un par de velas ya consumidas y los convertimos en unos bonitos floreros que cumplen todos los requisitos para ser uno de nuestros #DIY3BR: son buenos, bonitos, baratos y muy, muy resultones ;)


Fotos y realización @ Deco López García 

Ya sabéis que una de las cosas con las que más disfruto a la hora de plantear DIYs para el blog es el reciclaje. Como os contaba arriba, en cuanto a materiales,  esta vez reciclamos los vasos de dos velas, pero no sólo eso, también aprovechamos un bote de pintura blanca en espray que teníamos por ahí de otras ocasiones, y... lo que más ilusión me hace, ¿os acordáis de los Lovelly Wall Stickers que me regaló Elena de su tienda online LOVHOM? Pues en nuestro DIY de hoy utilizamos los stickers con forma de gota en color negro para darle un toque especial a nuestros floreros...



Con esos materiales, cinta de carrocero y un poquito de celo o washi tape, empezamos a trabajar. Éste es el paso a paso:


En primer lugar marcamos la líneas que vamos a dibujar con la pintura utilizando la cinta de carrocero y el washi tape. En mi caso, tapé la parte superior e inferior de ambos vasos con cinta de carrocero y después, como los vasos son de diferente tamaño, al más grande le puse dos tiras de washi tape y al más pequeño sólo una. De esta forma, cuando pintemos, esas zonas quedarán transparentes.


Cuando ya los tenemos listos, es el momento de aplicar la pintura, en mi caso lo hice utilizando mi caja-cabina de lacado que ya conocéis de otros DIYs. Aunque se puede pintar "al aire" ya sabéis que siempre os digo que si improvisáis una cabina de lacado con una caja, no sólo mancharéis menos, sino que aprovecharéis la pintura al máximo. Colocamos el vaso en el centro y pintamos con el espray por todas las zonas. Aquí además, tenemos la ventaja de que vamos a dejar transparente el culo del vaso así que... más fácil aún.


Cuando ya los tenemos pintados, esperamos un rato para que esté bien seco - yo los dejé más o menos una hora, pero dependerá de la pintura que hayáis utilizado y del tamaño de vuestros vasos - y quitamos las tiras de cinta de carrocero y washi tape que le habíamos colocado. Si todo ha ido bien, nuestros vasos serán ahora de rayas blancas y transparentes :)


Para terminar, pegamos los stickers sobre las rayas que acabamos de pintar. Hacía tiempo que tenía ganas de hacer algo en blanco y negro por eso me decidí por los stickers de las gotas de agua negras que, colocadas sobre las rayas blancas - unas hacia arriba y otras hacia abajo - le dan un cierto aire nórdico que es justo lo que yo buscaba.


¿Qué os parecen? Yo tengo que confesaros que estoy muy contenta con el resultado, creo que ha quedado sencillo y bonito, y me parece que queda genial en este rinconcito de mi salón, junto a mi experimento de casita portavelas ;)

Como quizá os hayáis imaginado al ver la foto de los materiales, en principio mi idea era hacer unos vasos-maceta y plantar unas suculentas, pero al ver el resultado final opté por llenarlos de agua y colocar unas flores sueltas, porque pensé que la tierra iba a restarle fuerza al juego del blanco y negro sobre el fondo transparente, y aunque esté feo que lo diga yo... creo que he acertado ;)

Como veis, un #DIY3BR fácil, fácil, fácil que espero que os haya gustado tanto como a mí.

Y con él me voy a visitar a Marcela y su Finde Frugal, te vienes?

**Con este post participo en el "Finde Frugal 126" de Marcela Cavaglieri**
Y también nos vamos a ver a Olga en su blog con "Inventando el Finde"





¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!



DIY: ANTES & DESPUÉS DE UNAS SILLAS DE COMEDOR ACTUALIZADAS

Lo prometido es deuda, y como os anunciaba el miércoles, vamos a dedicar el DIY a ver paso a paso cómo podemos actualizar una vieja silla de comedor para darle un aire totalmente nuevo y actualizado para el salón de la casa de nuestros amigos Quique y María.

INSPIRACIÓN: SILLAS DE COMEDOR ACTUALIZADAS

En el post de hoy os quiero hablar de un proyecto que tengo entre manos desde hace algún tiempo, pero del que aún no os había contado nada. Se trata de la reforma, o más bien, de la actualización, de la casa de Quique y María - los conocéis de vista, porque ellos y sus niños fueron parte de los modelos para nuestro photocall de Carnaval ;) -, unos amigos que por motivos laborales han tenido que mudarse y han aprovechado el momento para hacer estos cambios poco a poco.

De hecho, en principio se trataba de un proyecto de home staging ya que su idea inicial era vender la casa, pero tras pintar y empapelar varias habitaciones y algunas de las zonas de paso, el resultado les empezó a gustar tanto que les han entrado dudas sobre si vender o no. Así que, mientras lo deciden, seguimos con el trabajo y ahora mismo estamos centrados en el salón... concretamente en las sillas del salón y por eso nos hemos puesto a buscar inspiración.



Ya os digo que tenemos ya varias habitaciones preparadas - os las iré enseñando, ¡prometido! -, y ahora nos hemos metido con los, ni más ni menos que, 25 m2 de salón en los que, a pesar de la amplitud, hasta ahora no había zona de comedor. Con una cocina grande y tres niños pequeños y movidos, esa era la mejor opción, ya sabéis, cuantas menos esquinas, mejor. Pero los niños van creciendo y para cuando vuelvan a vivir a esta casa - si es que vuelven - eso ya no será un problema, así que éste es el momento perfecto para incluirlo.

Como suele pasar, y más aún con una casa de la que aún no sabemos el destino final, la idea desde el inicio era que la actualización resultara lo más barata y vistosa posible, y para eso, claro, hemos acudido a nuestra (buena) costumbre de recuperar y reciclar. Como buena casa de pueblo, la casa de Quique y María tiene desván - no trastero, no, un desván con todas las letras ;) - y allí guardada  es donde hemos encontrado nuestra pieza recuperada: una gran mesa de comedor. Así que, sólo nos faltaba conseguir unas sillas adecuadas no sólo para que funcionen con la mesa, también para poder actualizarlas.

Quique y María son tan majos que me dejan tomar a mí la decisión de cómo actualizar las sillas y claro, esto, además de ser una gozada, es también una responsabilidad, así que antes de irnos los tres de compras, estuve buscando inspiración en distintos blogs y tableros de Pinterest

Tras esa búsqueda, éstas fueron las ideas que más me convencieron:

 1.- Mismo modelo, diferentes colores


 Bien sea pintadas en su totalidad, bien pintando sólo algunas partes como los respaldos, por ejemplo, esta opción me gusta mucho, pero en este salón comedor me había propuesto jugar con sólo dos o tres colores, 
así que, aunque aún no la descartamos del todo, va a ser difícil que triunfe.



2.- Diferentes modelos y estilos, diferentes colores


Esta opción tiene una indudable ventaja en lo que se refiere a aportar frescura y alegría al espacio pero, 
aparte del tema de jugar con sólo dos o tres colores, este tipo de mezcla más arriesgada no es muy 
del estilo de los dueños de la casa, así que, ésta sí, terminé por descartarla. 



3.- Diferentes modelos y estilos, diferentes tonos, misma gama de color


Esta idea me gusta mucho, sobre todo si los tonos elegidos son suaves. Con pasteles, por ejemplo,
 podría ser ideal... no lo descarto para mis sillas, si por mí fuera, ésta podría ser "la" solución ;)


4.- Diferentes modelos (y/o estilos), mismo color


Por el tipo de espacio que nos ocupa, que es en un salón, y por los gustos de Quique y María, ésta podría ser la mejor opción para este comedor, apostando por la variante de que sean diferentes modelos de un mismo estilo, pero, ya os digo que hasta que no me vea brocha en mano, no tomaré la decisión final... ya veremos ;) 


Fotos @ Pinterest.com

Después de ver todo esto con María y Quique, nos fuimos de compras con la idea de encontrar seis sillas de comedor de estilo clásico, pintarlas en un tono que vaya bien con el resto del salón y tapizarlas todas con la misma tela. Todo ello, claro, decididos a mantenernos en nuestra línea vistosa y barata.

Os adelanto ya que nuestra incursión en tiendas de segunda mano fue exitosa. Tenemos seis sillas, todas diferentes - pero todas conjuntables, claro - en las que, después de la pintura y del nuevo tapizado,espero conseguir un efecto similar a las fotografías que me han inspirado. Pero, esto os lo voy a contar en el próximo post porque acabo de empezar... 

¿Y vosotr@s? ¿Qué método utilizáis para encontrar inspiración para vuestros proyectos?
El viernes os espero aquí para ver cómo ha quedado la primera de nuestras sillas ;)

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!



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DIY-RECETA: SMOTHIES DE SAN VALENTÍN

Lo sé, lo sé, a estas alturas estáis tod@s hartit@s de San Valentín, peeero... en la semana más romántica del año nuestra "sección cocinillas" no podía menos que sumarse a la fiesta.

Y para hacerlo, nos lo vamos a montar con unos 'Smothies de San Valentín' que, además de estar buenísimos, son súper completos, saludables y con un puntito romántico que seguro que triunfa ;)


No sé si a vosotr@s también os pasa, pero desde que tenemos dos hijos - con uno aún buscábamos algún hueco para salir -, el Sr. Padre y yo ya no nos acordamos de qué era una cena para dos, ahora las cenas son pares, pero a cuatro. Así que, por si nos falla el plan A para San Valentín - ya sabéis, colocar a los niños la noche anterior y preparar (o mejor que me preparen ;) el desayuno romántico que os propuse para #DiarioDeco19 -, llega el plan B, en forma de smoothie apto para todos los públicos. Que los niños no están, lo dejamos para la merienda, que sí que están... ¡pues todos a desayunar!

Sí, porque, además de muchas vitaminas y pocas calorías, si algo tienen los smothies es que sus ingredientes son aptos para todas las edades. Yo, para la ocasión, les he sumado un poco de azúcar y alguna cosita no tan sana y bastante calórica, pero... un día es un día ;)



Lo primero que necesitamos son los ingredientes del smothie, en este caso: 2 tazas de fresas, 1 plátano, 1 taza de leche entera (también puede ser leche de soja, yogur, hielo o nada de nada), y 1 o 2 cucharadas de azúcar (depende de lo que os guste el dulce o de lo dulce que esté la fruta).

Y ahora, preparad la batidora - si la tenéis de vaso, mejor que mejor, pero si no, aunque hay que tener un poco más de cuidado para no manchar, también os sirve perfectamente con una normal - porque la preparación no puede ser más sencilla. Sólo vamos a necesitar dos pasos:

Preparación: paso 1
Lavamos bien las fresas y las troceamos. Le quitamos la piel al plátano y lo cortamos también en pedazos.

Preparación: paso 2
Introducimos las frutas en una batidora, añadimos la leche y el azúcar, y lo batimos durante un buen rato.

El smothie tiene que quedar cremoso, sin grumos, pero con una textura espesa, por eso es necesario estar un ratito batiendo. Si en vez de ser San Valentín fuera cualquier otro día, el smothie ya estaría listo, pero como sí que lo es, nos falta la presentación para que a nuestros amores les sepa aún más rico de lo que ya está ;)



Ahora es cuando empieza el romanticismo... vamos con los ingredientes para la decoración, que son: 1 fresa, 1 rodaja de plátano, 2 rodajas de kiwi, 1 piruleta de corazón, y gominolas con forma de corazón.

Además, ya sabéis que en nuestras recetas nos gusta aprovechar... en este caso lo que hemos aprovechado son los recipientes para presentarlos. Una vez más nos damos al reciclaje y vamos a servir nuestros smothies en unos botes de cristal reutilizados. Lo mismo que en la preparación, la presentación también es muy sencilla. Esta vez, en tres pasos:

Presentación: paso 1
Cortamos dos rodajas de kiwi en forma de corazón y, 
aprovechando que la fruta es pegajosilla, las pegamos al cristal de los frascos.

Presentación: paso 2
Vertemos el batido dentro de los frascos con cuidado para que no se nos mueva la rodaja de kiwi.
Adornamos uno de los frascos la fresa y el otro con la rodaja de plátano.

Presentación: paso 3
Adornamos uno de los smothies con la piruleta de corazón y, para el otro, preparamos una brocheta de gominolas, también de corazón, claro, que colocaremos atravesada sobre los dos batidos.



Y ¡ya está! Ahora sí que sí, con el batido en su punto y todos sus corazones, nuestros 'Smothies de San Valentín' están listos. Ahora sólo falta esperar a ver qué opinan de ellos mis tres amores ;)



¿Y vosotr@s? ¿Os animáis a probar la receta este finde? 
Eso sí, ya sabéis cuando lo hagáis... después hay que beberlo rapidito, que se van las vitaminas ;P

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!
Y... feliz San Valentín d

DIY: CESTOS EN DEGRADÉ

No sé si a vosotr@s también os pasa, pero desde que ha empezado el nuevo año los fines de semana se me van de las manos casi antes de haber llegado... éste se presenta de lo más ajetreado: partidos de los niños, preparación de disfraces para Carnaval, DIYs y recetas pendientes de hacer para aquí para el blog... uff... ¡me agoto sólo de pensarlo!

Pero bueno, mientras eso llega...vamos con una propuesta de DIY muy apetecible para distraerte en un fin de semana de invierno en el que tengas un ratito para ti: unos cestos de madera en degradé que son en realidad mi último #DIY3BR, ya sabéis... buenos, bonitos, baratos y resultones ;)



Lo había visto en paredes, en muebles, en cestos... hacía tiempo que el efecto degradadado u ombre - que es la palabra francesa que nombra la tendencia y que no significa otra cosa que "sombra" - me estaba diciendo "pruébame", así que estos cestos de madera que llegaron a casa directos del súper y llenitos de mandarinas fueron la excusa perfecta para probarla (sí, nos gusta el reciclaje ;)

Para hacerlo, como es habitual en nuestros #DIY3BR, los materiales son reciclados o de esos que ya tenía por casa:


- 2 cestos de madera.
  *También puede hacerse con cestos de mimbre, cajas de madera o cualquier otro recipiente que sea de algún material poroso.
- Papel de lija de grano fino.
- Cinta de carrocero.
- Pintura plástica en un color.
  *Yo he utilizado un resto de verde mint.
- Un pincel o una brocha pequeña.



Como siempre, en primer lugar preparamos los materiales y los colocamos a mano para trabajar más rápido y fácil (1 y 2). Después, como casi siempre... hay que darle un poco a la lija (3). Lijar es siempre el paso más aburrido, pero es la mejor forma para que las superficies queden suaves y sin astillas, listas para trabajar con ellas.

Llega el momento de pintar y aquí... cada uno decide su "diseño" para el degradé, yo elegí hacerlo de arriba a abajo. Además, ya con el pincel en la mano, pensé que podía quedar bien pintar también el borde de los cestos por la parte de dentro, de forma que el exterior tuviera continuidad en el interior. Como por dentro sólo quería pintar el borde, coloqué un poco de cinta de carrocero para no salirme (4). Así, primero pinté los bordes por la parte interior (5) y luego los bordes de la parte exterior (6). En ambos casos,  lo hice con la pintura tal y como viene en el bote, sin diluir, para que esa fuera la parte más "oscura" de nuestro degradé.

Una vez terminados los bordes, justo debajo y sólo por fuera, pinté otra franja del mismo color, es decir, de nuevo con la pintura original, sin diluir (7 y 8). Cuando terminé con los ocho lados (cuatro por cada cesta), sumergí el pincel en agua para quitarle pintura, aunque sin quitarla toda (9), y pinté otra franja debajo de la anterior con esa mezcla diluida. En la foto del detalle podéis observar que la pintura queda más transparente y se ve claramente la diferencia con la parte de arriba. A continuación, aclaré de nuevo el pincel, esta vez sí, todo lo posible, y pinté la última franja que ya quedó prácticamente transparente (10).



Como podéis ver en las fotos, al ir pintando franjas de pintura sin disolver, con otras donde la pintura tiene más agua, se va creando ese efecto degradé que buscábamos. El efecto se nota desde el principio, pero después de unas horas de secado el resultado es mucho más chulo, así que... para verlo bien os va a tocar esperar un poco ;)

Y ya está, ¡tenemos nuestras cestas listas!, ya sólo nos queda llenarlas y seguro que enseguida encontramos con qué, lo que sobra en todas las casas son cosas para ordenar ¿verdad?



Ya sabéis que la máxima de nuestros #DIY3BR es aprovechar, y que por eso todos los materiales son reciclados o reutilizados, en este caso, además de las cestas de fruta, el tono base para el degradé el verde mint, es también un resto del que ya usé para el escaparate de primavera del año pasado, y también para mi mood-board otoñal. Bueno... lo he hecho por eso y porque ese tono queda genial en mi cuarto de baño, que es donde han terminado mis cestos llenos de toallas y detalles marinos :)

¿Qué os parecen? ¿Os gustan los degradados o preferís los colores sólidos?
¡Contadnos! Ya sabéis que nos encanta saber vuestra opinión ;)


**Con este post participo en el "Finde Frugal 109" de Marcela Cavaglieri**



**Y también participo en el "Best for Last 5" de Dr. Livinghome**



¡No os perdáis las ideas del resto de blogs participantes!

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

NUESTROS 10 MEJORES #DIYs DE 2015

Ahora sí, las fiestas se han acabado y, poco a poco, vamos volviendo a la normalidad y a la rutina del trabajo, de la casa, del blog... casi, casi hasta apetece, ¿no? Toca buscar sitio en el armario o las estanterías a los nuevos regalos de Reyes que llegaron ayer; toca también recoger el árbol y los adornos navideños; ir recopilando polvorones y trozos de turrón de aquí y de allá para juntarlos todos en una lata que nos acompañará mínimo hasta agosto... en fin, esas cosas que, igual que las fiestas, ya son tradición.

Ayer, hoy y este fin de semana son días de esos de "resaca ordenadora". Por eso, mientras nos organizamos con todo, he pensado que tampoco está nada mal hacerlo aquí en el blog con una pequeña recopilación de los que, en nuestra nada objetiva opinión, son nuestros #DIY más chulos de 2015, así que... ¡allá vamos!


Y es que, el pasado ha sido un año muy completito en lo que a DIYs se refiere...

Empezamos a finales de enero, y lo hicimos acudiendo a la llamada de #DiarioDecoLove montando un Cupid's Corner en nuestro escaparate. Nuestra "esquina de Cupido" estaba llena de guirnaldas de corazones, pompones de papel y un corazón hecho con post-its que fue un auténtico éxito :)



Después, por mi cumpleaños - también en esas fechas - me regalaron una Cabeza de Alce de madera de esas que vienen pieza a pieza y tú tienes que montar y aunque me gustaba tal y como estaba, pensé en darle un toque más personal y decidí "empapelar" todas las piezas aprovechando las muestras de un catálogo de papel pintado. A pesar de que éste "casi DIY" puede parecer fácil, debo confesaros que no lo fue, ni fácil, ni rápido, pero creo que el resultado mereció la pena ;)



Y así entre papeles, tijeras y pegamento, pasó el invierno y le abrimos la puerta a la primavera y con ella al especial de #DiarioDeco. Pero claro, en el norte ya se sabe... que llegar la primavera y empezar a llover es todo uno, así que, inspirados por el ambiente,  nos  las ingeniamos para decorar la entrada de nuestra casa ad hoc con un paraguas, unas flores y unas botas. Un #DiarioDecoSpring pasado por agua.



La primavera fue movidita en la tienda y no tuve tiempo de hacer muchos DIYs propios en esas fechas, pero con la llegada del buen tiempo, los clientes se fueron a la playa y yo aproveché ese rato para darme al reciclaje ;) Ya conocéis mi afición a los botes de cristal... esta vez reciclamos botes y telas, y nos hicimos un alfiletero bien chulo que, además, me ayuda a tener los alfileres a raya.



Con el buen tiempo  llegó también #DiarioDecoSummer y nuestras ganas de disfrutar de la terraza. Muebles recuperados y materiales que fueron reciclados al acabar el verano fueron los protagonistas de nuestra propuesta, y así, con poca inversión y mucha imaginación preparamos nuestro oasis particular y DIY para disfrutar de un cálido verano de terrazas y fresquitos.



Al final resultó que, lo que el Sr.Padre y yo creíamos que era la quintaesencia de "la terraza perfecta", no lo era tanto en opinión de nuestros hijos. Los niños reclamaron sus sitio en la terraza y tocó buscar una solución rápida y económica. Nos hicimos con un par de sillones baratísimos en las últimas unidades de Ikea, y después los "vestimos" con unos cojines que mandé hacer al proveedor habitual de la tienda para los asientos, y para el respaldo, un DIY "costurero" de cojines sin cremallera hechos con retales que me marqué yo misma. El veredicto de los enanos fue unánime:  aprobado con nota ;)



Terminó el verano y con él se fue la luz, así que volvimos a meternos en casa y nos dimos cuenta de que la entrada necesitaba una solución de iluminación ¡urgente! Así que, con unos sencillos materiales fabricamos nuestras propias lámparas de techo low cost. Quedaron así de chulas, pero... ya estoy pensando en pintarlas de otro color, ¡no tengo remedio!



Y claro, si termina el verano es porque ha llegado el otoño y con él llegó #DiarioDeco16 que nos pedía inspiración para la nueva estación, así que con un  marco antiguo y malla de gallinero me construí mi nuevo mood board otoñal, que después gracias a la pasamanería, las puntillas, los pompones, las cintas y las lanas, llené de colores marrones, naranjas, verdes, beiges que me fueron inspirando durante toda la temporada.



De ese mood board salió la inspiración para mi siguiente DIY, un atrapasueños hecho con el aro de un cazamariposas, alguna cosita del Asian Shop, y un montón de materiales olvidados que encontré en el fondo de los cajones de la tienda: un tapete, lazos, cintas, puntillas, cuentas de viejas arañas de cristal, botones... el resultado fue éste que veis :)



Y para terminar el año, me quedo con mi casita blanca portavelas y todas sus imperfecciones. Esas que, según decís la mayoría de vosotr@s - y yo que os lo agradezco ;)) - la hacen única. Aún está junto al Belén en nuestro particular rincón  navideño, pero, a diferencia del resto de elementos que lo componen, ésta igual se salva de la "resaca ordenadora"de este finde. ¿Qué os parece?, ¿la salvamos? ;)



Ahora sí... después de esta recopilación, llega el momento de cerrar 2015 y empezar ya mismo con los proyectos de 2016, de hecho, alguno tengo ya entre manos, jeje, pero... tendréis que esperar a que se seque la pintura para verlo ;)

Espero que hayáis disfrutado de las fiestas y que no os cueste mucho volver a la normalidad.
Para ayudaros el lunes estaremos aquí de nuevo, esta vez sí, con el menú habitual :)

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA  POST-NAVIDEÑO!!

**Con este post participo en el "Finde Frugal 107" de Marcela Cavaglieri y su Colorín Colorado**