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DIY: MOCHILA CON RETALES

Aunque vosotr@s lo veáis hoy, el DIY de hoy lleva ya un par de semanitas paseando por Laredo y comarca a la espalda de su dueña. Y es que, hace ya todo ese tiempo que mi sobri Nora cumplió tres añazos y su tía, aquí presente, pensó que con lo que a ella le gustan los bolsitos, este regalo la iba a encantar ;)

Nuestra protagonista de hoy, con permiso de mi sobri, es una mochila DIY hecha con retales para poder ir con ella a la playa, a la piscina o a pasear. UN DIY de costura muy, pero que muy fácil de hacer, ya veréis...

Fotos & Realización @ Deco López García

Antes de seguir... un mensaje para l@s que no seáis muy amig@s del coser: no os asustéis. Aunque veáis tropecientos mil pasos en las fotos, es sólo para explicarlo todo lo más al detalle posible, pero la mochila es fácil de hacer, ¡prometido!


Como siempre en nuestros DIY, empezamos por los materiales y herramientas:

- Un retal de tela de unos 60 cm de ancho x 40 cm de alto
- Otro retal de tela de 10 cm ancho x 6 cm de alto  (si la tela es con un motivo diferente, mejor)
- 3 m de cordón de algodón
- Cinta métrica
- Tijeras
- Alfileres
- Imperdible o pasa-cintas

Cuando lo tengamos todo listo y a mano, vamos con el paso a paso:


Lo primero de todo es estirar bien la primera tela sobre la mesa - el retal más grande - y marcar las medidas que vamos a utilizar. En mi caso son 40 cm de alto por 60 de ancho para que nos salgan bien las dos caras. Si la tela es estampada, como en mi caso, es importante que centremos bien los dibujos.


Una vez que ya  hemos marcado la tela - ya sabéis que yo uso el boli "mágico" que después se va planchando - le damos 2 cm más de ancho a todo el contorno para las costuras y, ahora sí, ya podemos cortar la tela. Tendremos entonces una sola pieza que doblaremos para que, de esa forma sólo haya que coser la parte inferior y uno de los lados. No obstante, también podéis hacerlo cortando dos piezas iguales y repitiendo en los dos lados los siguientes pasos que demos con el saco.


Esta mochila lleva unos cordones a los costados y para sujetarlos vamos a realizar dos trabillas, utilizando el retal de tela pequeño de los dos que teníamos. A cada trabilla le vamos a dar unos 8 cm de ancho por unos 5 cm de alto. Marcamos, cortamos y, del revés, las doblamos por la mitad y las sujetamos con alfileres para después coserlas.


A continuación, volvemos a la tela del saco y, o bien remallamos, o si como  yo no tenéis máquina de remallar, haremos dos dobleces para hacer un orillo en el lateral que queda abierto (si habéis optado por dos trozos de tela, tendréis que hacerlo en ambos laterales), de esta forma, nos quedará bien rematado por el interior. Lo sujetamos con alfileres y lo planchamos para que sea más fácil de coser a la hora de pasarlo a la máquina.


Ahora que ya tenemos las diferentes piezas listas, nos sentamos a la máquina y empezamos cosiendo las trabillas por el revés y, cuando están listas, les damos la vuelta. A continuación, las doblamos por la mitad y, así dobladas, las colocamos una a cada lado, en la parte inferior del saco de tal forma que en el lado abierto, de paso que pasamos a máquina el lateral de la mochila, también sujetamos las trabillas a la otra tela. Si tenéis dos trozos de tela, haced este paso en los dos lados. Si como en mi caso, habéis doblado uno de los laterales, en esa parte tendréis que hacer un pequeño corte a la altura donde queráis colocar la trabilla, meterla como en el otro lado, y coser. Cuando cosáis el lateral no lo haremos hasta arriba, sino que dejaremos unos 7 cm sin coser en la parte superior.


Cuando ya tenemos rematada y cosida nuestra mochila por la parte inferior y el lateral (o los dos laterales), sólo nos falta hacer una jareta en cada una de las caras de la parte superior para pasar las cuerdas. Recordad que habíamos dejado unos 7 cm de alto sin coser por el costado. Si habéis optado por dos telas, ya lo tenéis, si habéis hecho un doblez como yo, ahora tendréis que hacer un corte de 7 cm en el costado doblado. Cuando ya lo tenemos, doblamos la tela hacia abajo, metiendo un poco hacia adentro - como veis en la foto - para que quede bonito, y lo cosemos con la máquina.


Ahora llega el momento de colocar los cordones. En primer lugar cortaremos el cordón en dos mitades de 1,5 m. A continuación, cogemos un primer cordón con un imperdible o un pasa-cintas - por ejemplo el de la derecha - lo metemos por la jareta de atrás, lo sacamos, lo metemos por la jareta de delante lo sacamos, lo pasamos por la trabilla y atamos los dos cordones con un nudo. En la imagen se puede ver el recorrido que tenemos que seguir con cada cordón. Repetimos con el otro cordón. Para hacerlo, lo más fácil es utilizar un pasa-cintas, pero, si como yo no tenéis ninguno a mano, podéis utilizar un imperdible, que ya veis que también funciona ;)


Para terminar, sólo tenemos que tirar de los cordones y... ¡ya está! Así de bonita ha quedado la mochila, y así de guapa estaba Nora preparada para salir a pasear :)

Ya os lo advertía al principio... tanta foto y tanta letra asusta un poco, pero os puedo asegurar que éste es uno de esos DIY en los que tardas más en escribir el post explicando el paso a paso que lo que tardas en hacerlos, la mochila se prepara en un tris, ¡palabra!

¿Qué os parece nuestro regalo de cumple DIY?
¿Sois como yo de l@s que aprovechan los retales? 

Y nos vamos con ella a ver a Marcela y a nuestras amigas, te vienes?
**Con este post participo en el "Finde Frugal 132" de Marcela Cavaglieri**


¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

DIY: TOALLAS ESTILO BOHO-CHIC

¿Ya se ha terminado la semana? Pues sí, es viernes otra vez, así que por aquí toca hacer algo con las manos, y como la semana pasada le dimos a la "sección cocinillas", esta vez nos toca ponernos con algo más decorativo, aunque, como (casi) siempre, muy facilito.

De hecho, el DIY de hoy no entra en la categoría de #DIY3BR - DIY buenos, bonitos, baratos y resultones ;) - por una sola razón... hay que coser y sé que no a tod@s se os da bien el tema de la aguja, pero ya vais a ver que con nuestras toallas estilo boho-chic DIY, os van a entrar ganas de aprender ;)



Desde los saquitos térmicos de semillas no os proponía un DIY con costura de por medio. Ya os digo que, como sé que no todo el mundo cose, intento que las propuestas tengan "poco hilo", pero esta vez no me he podido resistir porque con un par de pasadas de máquina o un ratín de nada a mano, lo tenéis. Y si no... siempre se puede intentar con cinta adhesiva de doble cara para tela, como la de los dobladillos, yo no lo he probado, pero lo mismo hasta funciona ;)

Pero bueno, yo de momento, os lo propongo cosiendo: vamos a personalizar unas toallas lisas "del montón" para convertirlas en unas toallas de estilo boho-chic totalmente exclusivas. ¿Empezamos?

Como siempre, vamos primero con los materiales, que en este caso son:

- Toallas lisas de baño de algodón 100% 
Se suelen vender sueltas por unidades, y las hay de distintos tamaños: tocador, lavabo, ducha o sábana. Para esta primera prueba yo he elegido - una en color piedra y otra en color blanco -  las de tocador, que son las más pequeñas, pero se pueden hacer con cualquier tamaño, o jugar con varios para hacer un conjunto.

- Cintas, grecas, puntillas, flecos y/o madroños
Podéis acudir a una tienda de decoración como la mía o a una mercería y dejaros llevar. En mi caso, ya sabéis que siempre os cuento que yo tengo un montón en la tienda y, como siempre, he tirado en parte de mis reservas, pero esta vez además he contado con ayuda extra porque las grecas y cintas me las ha dado mi amiga Estíbaliz, de By You Complementos (sé que en el blog nunca os hablo de moda, pero si os gustan los complementos artesanos y con cierto aire boho-chic no dejéis de pasaros por su Facebook, es una artistaza, y no es sólo pasión de amiga ;)

Y ahora, con todos los materiales listos, vamos con el paso a paso:

Paso 1. En primer lugar vamos probando combinaciones posibles con las diferentes grecas y remates hasta conseguir la que más nos guste:



Comenzamos con la toalla de color piedra y comprobamos que, en ella, los madroños que más destacan son los de color beis. Después probamos con las grecas o cintas que más nos han gustado y que van a tono con la toalla y los madroños, y colocamos una tira sobre los pompones de los madroños, y otra más arriba en paralelo, dejando el hueco exacto para otra cinta con bordados de colores llamativos. ¡Primera mezcla lista!



Seguimos con la toalla de color blanco, y en ella nos atrevemos con un remate de puntilla en picos, que le da un aire muy ibicenco. Después, para romper con tanta blancura, justo sobre la unión de ambas, colocamos una tira de madroños en beis, y rematamos con una greca de dibujos geométricos. Más arriba, dejando espacio suficiente para que cuelguen, colocamos una tira de flecos largos también en color beis, y de nuevo lo rematamos con la misma cinta que hemos empleado en la otra toalla de forma que, si nos apetece, podamos combinar ambas. 

Paso 2. Cuando tenemos todas las cintas colocadas a nuestro gusto, las sujetamos con alfileres para que no se nos muevan al coser.

Paso 3. Con cuidado de seguir la línea recta, pasamos a la máquina - o cosemos a mano - los distintos elementos que hemos colocado sobre las toallas.


Et voilà! En sólo tres pasos tenemos nuestras toallas de estilo boho-chic listas para colgarlas en nuestro baño o, ¿por qué no?, para hacer un regalo original y, lo mejor, único. 

Ya os lo avisaba... un DIY rápido y súper sencillo.
¿Os apuntáis a la costura?

Me voy a ver a Marcela y su Finde Frugal!!
**Con este post participo en el "Finde Frugal 124" de Marcela Cavaglieri**

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

DIY: SAQUITOS TÉRMICOS CON SEMILLAS

Llevaba tiempo pensando en hacerlo, pero entre que no acababa de llegar el frío y que voy siempre fatal de tiempo y éste es uno de esos DIY al que hay que dedicarle un ratillo... pues hasta esta semana no había encontrado el momento, peeeeeero.... con la caída de las temperaturas la que se ha venido arriba he sido yo  y aquí lo tenéis: saquitos térmicos de semillas para los fríos días de invierno ;)


Bueno... os digo lo del invierno porque con la ola de frío esta semana sólo pienso en el frío que hace, pero estos sacos de semillas son perfectos para aplicar calor seco a cualquier zona del cuerpo no sólo contra el frío, sino también contra las lesiones o los dolores lumbares o menstruales, por ejemplo. Pero, antes de contaros exactamente el paso a paso, os aclaro un par de cosillas sobre los materiales... bueno, tres ;)


Lo primero de todo es sobre las semillas. Después de investigar un poco por ahí y preguntar a algunas amigas que los tienen, la opinión más extendida es que las mejores semillas para el relleno son las de trigo porque retienen bien el calor y no cogen mucha humedad - dato fundamental si como yo, vivís no sólo en el norte, sino al nivel del mar, aquí humedad tenemos para dar y regalar ;) -, pero también hay quien las hace con huesos de aceituna o de cereza, o con semillas de cebada o incluso de soja.


También he leído y me han comentado que hay quien, además de las semillas, añade algún tipo de hierba aromática como laurel, lavanda u hojas de eucalipto, o incluso quien le pone unas gotas de esencia. Yo he optado por hojas de laurel porque eran las que tenía más a mano y me gusta su olor, pero vale cualquiera o, directamente, no añadir nada. Ponerlas o no, no afectará en nada a la eficacia de los saquitos, aunque eso sí, si las ponemos, al calentarlo en el microondas, esas hojas aromáticas desprenden su fragancia y la sensación es aún más placentera ;)


Por último, las telas. Como la idea es que el saco se va a calentar una y otra vez en el microondas, es mejor que el tejido sea 100% algodón y, a poder ser, tipo sábana. En mi caso, como ya sabéis, tengo la tienda repleta de retales, así que después de una investigación exhaustiva de las estanterías, encontré varios de la firma italiana Bassetti que, además de ser 100% algodón, son de muy buena calidad y con mucho colorido, así que me vino genial.

Dicho todo eso, resumimos...


Los materiales necesarios son:

- Tela, mejor si es tejido de sabana y 100% algodón.
- Semillas, yo he utilizado trigo, pero puedes usar otras, o huesos de aceituna o cereza.
- Hierbas aromáticas, puede ser laurel, lavanda, eucalipto o cualquier cuyo olor os guste.
- Regla.
- Boli de marcar.
- Tijeras.
- Aguja.
- Hilo.
- Plancha.

Y ahora sí, vamos con el paso a paso:


En primer lugar cogemos el boli de marcar - ese boli mágico que después se borra con sólo plancharlo -, y con ayuda de una regla, dibujamos las líneas de corte y cortamos con la tijera. No os digo medidas porque depende mucho del tamaño que queráis darle cada uno, pero normalmente la forma es cuadrada o rectangular. En mi caso he hecho cuatro sacos - uno por cabeza para que en casa no haya peleas ;) - así que corté varias telas en diferentes tamaños. Ya vais a ver que, boli en mano, vosotr@s mism@s veréis a ojo cuál es vuestro tamaño ideal.


Una vez que los tenemos cortados, marcamos con el boli las líneas por donde vamos a coser - dejamos un pequeño dobladillo de entre 1 y 1,5 cm. - y lo sujetamos con alfileres. De esta forma nos ahorramos la parte de hilvanar, que no está mal ;) Además, debemos acordarnos de dejar, en uno de los lados una especie de boca, una parte que de momento no coseremos, por donde más adelante daremos vuelta al saco y también introduciremos las semillas.


Llega el momento de la costura propiamente dicha. Para coser los sacos, en primer lugar cosemos los bordes de las telas con el zigzag de la máquina para evitar que se nos deshilachen, y después, cosemos las telas por el revés. Todo ello sin olvidarnos de dejar la abertura que os comentaba antes. Cuando lo tenemos, aprovechando esa abertura, damos la vuelta al tejido y, una vez que ya estén al derecho si, como yo, habéis decidido hacer un saco cervical, cosemos también el centro de ese saco - que será rectangular - para que se marquen como dos churros o morcillas y que así las semillas se adapten más fácil a la zona del cuello. Si os fijáis en la foto - no me salió muy enfocada, pero si pincháis sobre ella y la hacéis grande más o menos se ve - esa costura central no tiene que llegar al extremo para que las semillas fluyan entre ambos lados.


Una vez que tenemos todas las costuras hechas, planchamos los sacos y preparamos las semillas para introducirlas dentro. Mezclamos las semillas con las hierbas aromáticas y, con un folio preparamos un par de cucuruchos de papel que nos servirá para introducir la mezcla en los sacos.


Es el momento de llenar los sacos. Como veis en la foto, introducimos uno de los cucuruchos de papel en la abertura de cada uno de los sacos, y utilizamos el otro como paleta para ir cargando semillas e irlas introduciendo en los sacos poco a poco. Igual que no os podía decir medidas exactas de las telas, tampoco os puedo decir cantidad exacta de semillas que tenéis que introducir, dependerá de lo lleno que os gusten, y de las semillas que tengáis. El único consejo es que vayáis rellenando con cuidado y comprobando cómo van quedando.


Una vez llenos, el paso final es cerrar los sacos. Para eso, primero metemos los bordes hacia adentro y después, tenemos que coser a mano, y con cuidado de no derramar las semillas y las hierbas, las bocas que hemos dejado abiertas. Un consejo: la tranquilidad ayuda no sólo a que no se caigan las semillas, también a que las puntadas nos queden presentables, que siendo a mano no siempre es fácil ;)


Y ya está, nuestros sacos térmicos están listos para utilizar o para regalar a familiares o amigos, que seguro que agradecen un regalo tan calentito. Sólo una cosa más, recordad que para calentarlos sólo hay que introducirlos en el microondas, pero tened cuidado con el tiempo. Lo normal es que estén listos calentándolos entre 2 y 4 minutos, pero depende de la potencia de cada aparato, por eso lo mejor es que empecéis por 2 minutos y vayáis aumentando de 15 en 15 segundos hasta que encontréis la temperatura ideal para vosotr@s.

Y ahí sí que sí, en cuanto le hayamos cogido el punto a la temperatura, ya tendremos nuestros sacos térmicos calentitos y podremos disfrutar de su calor sano y natural durante mucho rato. Si sois frioler@s como yo, son lo más de lo más ;)

¿Qué os han parecido? ¿Os animáis a haceros vuestros saquitos térmicos?


**Con este post participo en el "Finde Frugal 113" de Marcela Cavaglieri**


¡¡FELIZ (y calentito) FIN DE SEMANA!!

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NUESTROS 10 MEJORES #DIYs DE 2015

Ahora sí, las fiestas se han acabado y, poco a poco, vamos volviendo a la normalidad y a la rutina del trabajo, de la casa, del blog... casi, casi hasta apetece, ¿no? Toca buscar sitio en el armario o las estanterías a los nuevos regalos de Reyes que llegaron ayer; toca también recoger el árbol y los adornos navideños; ir recopilando polvorones y trozos de turrón de aquí y de allá para juntarlos todos en una lata que nos acompañará mínimo hasta agosto... en fin, esas cosas que, igual que las fiestas, ya son tradición.

Ayer, hoy y este fin de semana son días de esos de "resaca ordenadora". Por eso, mientras nos organizamos con todo, he pensado que tampoco está nada mal hacerlo aquí en el blog con una pequeña recopilación de los que, en nuestra nada objetiva opinión, son nuestros #DIY más chulos de 2015, así que... ¡allá vamos!


Y es que, el pasado ha sido un año muy completito en lo que a DIYs se refiere...

Empezamos a finales de enero, y lo hicimos acudiendo a la llamada de #DiarioDecoLove montando un Cupid's Corner en nuestro escaparate. Nuestra "esquina de Cupido" estaba llena de guirnaldas de corazones, pompones de papel y un corazón hecho con post-its que fue un auténtico éxito :)



Después, por mi cumpleaños - también en esas fechas - me regalaron una Cabeza de Alce de madera de esas que vienen pieza a pieza y tú tienes que montar y aunque me gustaba tal y como estaba, pensé en darle un toque más personal y decidí "empapelar" todas las piezas aprovechando las muestras de un catálogo de papel pintado. A pesar de que éste "casi DIY" puede parecer fácil, debo confesaros que no lo fue, ni fácil, ni rápido, pero creo que el resultado mereció la pena ;)



Y así entre papeles, tijeras y pegamento, pasó el invierno y le abrimos la puerta a la primavera y con ella al especial de #DiarioDeco. Pero claro, en el norte ya se sabe... que llegar la primavera y empezar a llover es todo uno, así que, inspirados por el ambiente,  nos  las ingeniamos para decorar la entrada de nuestra casa ad hoc con un paraguas, unas flores y unas botas. Un #DiarioDecoSpring pasado por agua.



La primavera fue movidita en la tienda y no tuve tiempo de hacer muchos DIYs propios en esas fechas, pero con la llegada del buen tiempo, los clientes se fueron a la playa y yo aproveché ese rato para darme al reciclaje ;) Ya conocéis mi afición a los botes de cristal... esta vez reciclamos botes y telas, y nos hicimos un alfiletero bien chulo que, además, me ayuda a tener los alfileres a raya.



Con el buen tiempo  llegó también #DiarioDecoSummer y nuestras ganas de disfrutar de la terraza. Muebles recuperados y materiales que fueron reciclados al acabar el verano fueron los protagonistas de nuestra propuesta, y así, con poca inversión y mucha imaginación preparamos nuestro oasis particular y DIY para disfrutar de un cálido verano de terrazas y fresquitos.



Al final resultó que, lo que el Sr.Padre y yo creíamos que era la quintaesencia de "la terraza perfecta", no lo era tanto en opinión de nuestros hijos. Los niños reclamaron sus sitio en la terraza y tocó buscar una solución rápida y económica. Nos hicimos con un par de sillones baratísimos en las últimas unidades de Ikea, y después los "vestimos" con unos cojines que mandé hacer al proveedor habitual de la tienda para los asientos, y para el respaldo, un DIY "costurero" de cojines sin cremallera hechos con retales que me marqué yo misma. El veredicto de los enanos fue unánime:  aprobado con nota ;)



Terminó el verano y con él se fue la luz, así que volvimos a meternos en casa y nos dimos cuenta de que la entrada necesitaba una solución de iluminación ¡urgente! Así que, con unos sencillos materiales fabricamos nuestras propias lámparas de techo low cost. Quedaron así de chulas, pero... ya estoy pensando en pintarlas de otro color, ¡no tengo remedio!



Y claro, si termina el verano es porque ha llegado el otoño y con él llegó #DiarioDeco16 que nos pedía inspiración para la nueva estación, así que con un  marco antiguo y malla de gallinero me construí mi nuevo mood board otoñal, que después gracias a la pasamanería, las puntillas, los pompones, las cintas y las lanas, llené de colores marrones, naranjas, verdes, beiges que me fueron inspirando durante toda la temporada.



De ese mood board salió la inspiración para mi siguiente DIY, un atrapasueños hecho con el aro de un cazamariposas, alguna cosita del Asian Shop, y un montón de materiales olvidados que encontré en el fondo de los cajones de la tienda: un tapete, lazos, cintas, puntillas, cuentas de viejas arañas de cristal, botones... el resultado fue éste que veis :)



Y para terminar el año, me quedo con mi casita blanca portavelas y todas sus imperfecciones. Esas que, según decís la mayoría de vosotr@s - y yo que os lo agradezco ;)) - la hacen única. Aún está junto al Belén en nuestro particular rincón  navideño, pero, a diferencia del resto de elementos que lo componen, ésta igual se salva de la "resaca ordenadora"de este finde. ¿Qué os parece?, ¿la salvamos? ;)



Ahora sí... después de esta recopilación, llega el momento de cerrar 2015 y empezar ya mismo con los proyectos de 2016, de hecho, alguno tengo ya entre manos, jeje, pero... tendréis que esperar a que se seque la pintura para verlo ;)

Espero que hayáis disfrutado de las fiestas y que no os cueste mucho volver a la normalidad.
Para ayudaros el lunes estaremos aquí de nuevo, esta vez sí, con el menú habitual :)

¡¡FELIZ FIN DE SEMANA  POST-NAVIDEÑO!!

**Con este post participo en el "Finde Frugal 107" de Marcela Cavaglieri y su Colorín Colorado**

DIY COSTURERO: COJINES SIN CREMALLERA

¿Os acordáis de la terraza que montamos para #DiarioDecoSummer? Sí, sí, esa terraza casi perfecta donde me iba a relajar tomando gin tonics... pues mis hijos, sin consultarlo con su Sr.Padre ni conmigo, decidieron que era el lugar perfecto para cenar en familia... ¡todas las noches! 

¿Que por qué os cuento esto ahora que ya acaba el verano? Pues porque así fue como este sillón de Ikea llegó a mi terraza y cómo terminé por ponerme manos a la obra con este DIY costurero para hacer cojines sin cremallera que pretende ser una guía para principiantes - como yo - en temas de costura ;)


Los niños llevaban todo el mes de julio protestando porque a ellos les tocaba sentarse en las sillas de la cocina - conste que sólo era porque si lo hacíamos su Sr. Padre y yo, con esas mesitas bajas no llegábamos al plato -, y como la idea era seguir mantiendo la terraza en modo low-cost - los muebles eran de mis padres, había que seguir la tónica ;) - lo de comprar nuevas sillas de bambú ni se planteó. Afortunadamente, justo en esos días el Ikea de Barakaldo sacó una de sus ofertas de últimas unidades y allí agazapados estaban estos sillones Enholmen por 9,99€ cada uno - aquí en España ya no están disponibles, los han sustituido por la colección Kungsholmen, pero podéis ver cómo son en la página de Ikea en UK -, total, un ofertón. Así que mi amiga Marta, que no trabajaba por la mañana, se plantó allí antes de que abrieran y cogió dos esquineros para cada una para montarnos nuestros sillones de terraza. Por suerte había bastantes unidades y no era lo más demandado porque dice que aún tiene miedo cuando recuerda cómo corría la gente a por las cosas, jajaja. Teníamos la base, ahora sólo faltaba ponerle un toque de color ;)

Y ahí es donde entraron a trabajar mis queridísimos retales y la máquina de coser. Después de mandar hacer los cojines de los asientos - lo sé, lo sé... molaría más si todo fuera DIY, pero en agosto yo no tengo tiempo para coser y el asiento corría prisa, que tenía a las fieras en pie de guerra, seguro que me entendéis ;) - busqué algún retal de la tienda que tuviera unos colores que combinaran con ellos y encontré un par de telas que me iban a la perfección. Así que, la semana pasada, con las telas elegidas y con septiembre instalado, me puse manos a la obra. 

Aquí van los materiales y el proceso paso a paso, ¡espero que quede claro!

De materiales, lo habitual. Ahora en los pasos os iré diciendo para qué utilizaremos cada cosa. Sólo una anotación: veréis que yo utilizo dos telas combinadas, esto es así porque en este caso me venía bien por los retales y por el destino de los cojines, pero puede hacerse perfectamente con una sola tela. 

Lo primero de todo, es medir, marcar y cortar la tela. Como siempre, yo os recomiendo que para ahorraros los hilvanes y las manchas de tiza, utilicéis el boli especial para tela que os sirve para marcar por dónde debe pasar la máquina y después se borra con la plancha, para mí es el invento del siglo ;)

Tijera en mano, empezamos con la tapa delantera. Cortamos la tela dando unos centímetros de más a los costados para poder hacer bien las costuras y que a la hora de coser a la máquina podamos manejar la 
tela sin dificultad. En este caso cortaremos un cuadrado de 65x65 cm. para hacer la funda
 para un relleno de cojín de 60x60 cm.

Una vez que tenemos la tapa delantera nos ponemos con las traseras. En este caso el paso es diferente porque será aquí donde confeccionaremos el "sistema" sin cremallera, cortando 2 piezas iguales que sean un poco más de la mitad del ancho para que se solapen y sirvan de cierre. En este caso concreto, para nuestro cojín de 60x60 cm. cortamos 2 piezas iguales de 45 cm. de ancho x 65 cm. de alto. 

Antes de continuar, es bueno asegurarse de que vamos por el buen camino. ¿La mejor forma? Colocar las piezas traseras sobre la delantera y comprobar que, efectivamente le hemos dado la anchura necesaria a las solapas. Más o menos la primera pieza os debería quedar como en la foto, un poco más allá de la mitad, y después colocaríamos la segunda que quedaría igual.

Ahora vamos a empezar a preparar los dobladillos de las tapas traseras que van a quedar a la vista. Para no hilvanar, cogemos la tela por uno de los costados, la doblamos dos veces y lo marcamos con ayuda de la plancha. Desde  aquí os lo digo: a la hora de coser la plancha es fundamental, casi tanto como la aguja y el hilo. Por cierto... ya perdonaréis el estado de la plancha que como se aprecia en la foto no es el mejor pero si os digo que cada cortina que se vende en esta tienda pasa por su suela... ¿a que no está tan mal? ;)

Una vez que hemos marcado los dobladillos, orillos, o como prefiráis llamarlos, con la plancha, es el momento de sujetarlos con unos alfileres para que el trabajo que acabamos de hacer con la plancha, no se pierda 
al tirar de la tela en la máquina de coser. 

Llega el primer asalto a la máquina de coser, ¿list@s? De momento es muy fácil, sólamente tenemos que coser los dobladillos que acabamos de marcar y sujetar. Una línea recta a puntada media en cada una de las dos tapas traseras (recordad que sólo lo tenéis que hacer en uno de los lados, el que va a quedar en el medio).

Es hora de montar la funda de cojín, pero de verdad. Para hacerlo, hay que montar las dos piezas traseras por el lado del revés sobre la cara principal de la tapa delantera para después pasarlo a la máquina. Para no confundiros pensad que deben pegar lado bueno contra lado bueno, es decir, que según lo tenéis posado en la mesa, frente a vosotr@s debe estar el "derecho" de la tapa delantera y el "revés" de las tapas traseras.  

Por cierto, ahora que estamos colocando las traseras y antes de volvernos a sentar a  la máquina, os voy a recomendar un pequeño truco: cuando estéis preparando las telas con alfileres para después pasarlas a la máquina,  colocad siempre los alfileres en vertical, así podréis coser sin peligro de que se rompa 
la aguja de la máquina de coser.

Segundo asalto a la máquina de coser.  Ahora tenemos que pasar a la máquina todas las piezas juntas y coserlas en zig-zag. Esta costura no sólo unirá la delantera con la trasera en un primer agarre, sino que, a falta de remalladora, ésta costura en zig-zag es la forma en la que conseguimos que las telas no se deshilachen. 

Asalto tercero y final a la máquina. Unas vez que tenemos las piezas unidas con la costura en zig-zag, sólo nos queda rematar el trabajo cosiendo en recto las diferentes costuras. En este caso, lo más recomendable para que quede bonito es coser con una puntada media.

El quid de la cuestión de estos cojines está, sin duda en la pestaña trasera que nos permite hacer una funda sin cremallera. Si todo ha ido como debe, al terminar de pasarlo a la máquina, le damos la vuelta y éste es el aspecto del cojín ya terminado por la parte de atrás.

La parte delantera no tenía ningún misterio pero también la enseñamos, ¡claro que sí! Éste es el aspecto de nuestro cojín hecho con retales por la parte delantera, ¿no está mal, no? Ahora sólo queda volver a empezar para hacer el segundo cojín ;)

Y estos son nuestros dos cojines terminados en la tienda y en su destino definitivo, el nuevo sillón de terraza de mis niños que están súper contentos con su nuevo asiento reservado para la cena ;) De hecho les ha gustado tanto que es posible que este invierno en lugar de en el garaje acabe en algún rincón de casa pero... eso será otro post ;)

¿Qué os ha parecido nuestro DIY costurero de hoy? ¿Sois aficionados a la costura? 
¿Os atreveríais a poneros manos a la obra después de ver lo fácil que es?


**Con este post participo en el "Finde Frugal 95" de Marcela Cavaglieri**



**Y participo también en #InventandoElFinde de Inventando Baldosas Amarillas**



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¡¡FELIZ FIN DE SEMANA!!

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